SANTIAGO | Los actos masivos de las campañas presidenciales terminaron el jueves de noche, pero eso no impidió que ayer las rencillas verbales entre ambas candidaturas siguieran adelante, con duras acusaciones de por medio.
Quien abrió el fuego a menos de 48 horas del balotaje fue el abanderado de la oposición, Sebastián Piñera, quien tras acusar una intervención electoral "abusiva" por parte del Gobierno, envió un mensaje a sus adversarios del oficialismo.
"Les haría muy bien, después de 20 años, volver a vivir la vida normal y corriente que viven millones y millones de chilenos, si no es tan malo, amigos de la Concertación, levantarse temprano, trabajar en forma honesta, ganarse la vida, sacar adelante a sus familias", dijo el presidenciable.
Minutos más tarde, en Pudahuel, fue el propio postulante de la Concertación, Eduardo Frei, quien respondió a su adversario aconsejándole que to-me una pastilla para relajarse. "Yo le recomendaría al candidato de la derecha un Armonyl, tranquilidad, que no siga insultando. Mucha prepotencia y arrogancia no es bueno y por lo tanto mesura, tranquilidad", comentó Frei.
Y si Piñera acusó una "campaña del terror" en su contra, Frei denunció una campaña hostil de la oposición. "Muchos insultos hemos escuchado, siempre decían `vamos a hacer una campaña limpia`, y han terminando insultando desde el primero hasta el último día", afirmó Frei. EL MERCURIO/GDA