Después de concurrir a todos los eventos que se realizaron hasta el momento en Punta del Este, Pancho Dotto y su escuadrón de modelos se subieron el pasado sábado a la pasarela. El agente realizó su clásico desfile en la playa de José Ignacio a metros de su casa "Paraíso del Mar".
La gente desbordaba las tribunas y era casi imposible ver el desfile si no se había llegado a la hora asignada. De hecho decenas de personas hicieron montañas de arena para utilizarlas como tarima y lograr ver, al menos, la cara de las modelos.
Las chicas que asistieron al desfile, por primera vez en la temporada, pudieron observar cuerpos masculinos sobre la pasarela y los chicos conocer tendencias de ropa y accesorios para ellos. Este fue uno de los diferenciales del evento, que año tras año se caracteriza por ser el más descontracturado y alegre.
Un helicóptero que trasladaba a un camarógrafo y fotógrafo que tomaban imágenes aéreas del desfile, llamó la atención del público y por momentos no dejaba escuchar los comentarios del representante.
Antes de empezar con el show Dotto agradeció "al flaco", en referencia a Dios, por el atardecer increíble que dio marco al desfile; a las autoridades uruguayas y al país en general porque, según dijo, se siente "en casa". El empresario volvió a reiterar su deseo de vivir en José Ignacio cuando se jubile. Además respondió camufladamente algunas acusaciones y críticas de colegas. "Se ve que las cosas tan mal no las hice porque el gobierno uruguayo ha declarado de interés turístico nacional todas la actividades que realice Dotto Models", aseguró
Uno de los símbolos de Las Leonas, Luciana Aymar, y la ex Bandanas Virginia Da Cunha fueron las invitadas especiales de Dotto. Ambas compartieron por unos minutos la pasarela con el empresario y saludaron al público.
Liz Solari y Dolores Barreiro fueron las figuras consagradas que desfilaron entre la plantilla de modelos que presentó el representante. Algunas de las caras nuevas tienen entre 14 y 15 años.
Todas las chicas se integraron a la agencia después de un scouting que hizo Dotto en Argentina.
PAGANDO. Al igual que todos los organizadores de desfiles, Dotto también pasó por la Aduana. En este caso para pagar la garantía exigida por el ingreso de prendas y otros efectos que fueron exhibidos en el desfile.
La mercadería, que debería haber ingresado al país por el puerto de Colonia, no fue liberada hasta tanto Dotto no pagó la suma que le requería la autoridad aduanera.