El aumento de pedreas contra vehículos en las rutas de acceso a Montevideo merece la inmediata ejecución un plan de prevención y represión por parte de las autoridades. Sucede que en estos días veraniegos, tal como ocurrió en años anteriores, se redoblaron los ataques contra autobuses de transporte interdepartamental e incluso contra vehículos particulares, lo que generó situaciones peligrosas.
Una de las empresas afectadas, Cotmi, que trabaja la línea entre San José y la capital, y que denunció más de 50 ataques a sus unidades en 2009, pedirá una reunión con el ministro del Interior, Jorge Bruni, para explicarle la situación que padecen choferes y pasajeros agredidos mediante esta modalidad delictiva. En la mayoría de los casos, los atacantes son menores emboscados en los puentes elevados sobre las rutas de acceso o en zonas cercanas y que procuran dañar los coches para obligarlos a detenerse y facilitar que sean asaltados por sus compinches mayores de edad.
Otras dos empresas vienen denunciando estos ataques desde tiempo atrás señalando que choferes y pasajeros han resultado heridos en esas incidencias. Incluso alguna línea de transporte internacional fue víctima de pedreas con el saldo final de un accidente con lesionados. En las agresiones de los últimos días, como la registrada en vísperas de Navidad en el kilómetro 16 de la ruta 1, fue detenido un menor de edad, responsable de una pedrea, quien fue liberado horas después.
El tema no es de solución fácil por lo cual requiere un abordaje inteligente y veloz por parte de la policía a efectos de evitar que en plena temporada turística los vándalos de siempre provoquen un accidente de gran magnitud.