El lunes 4, una familia brasileña denunció a la Policía el robo de US$ 110 mil en joyas. También señaló que los delincuentes se llevaron cámaras fotográficas y zapatillas deportivas.
Sin embargo, estos no hurtaron varias computadoras portátiles que se encontraban en las habitaciones.
Las joyas sustraídas son cuatro piezas de subido valor, entre ellas, un collar de oro de 18 kilates de tres metros de largo valorado en US$ 60 mil. Esta alhaja se encontraba en la casa ubicada en unos de los barrios residenciales de Punta del Este.
La casa robada está a unas dos cuadras de la avenida Roosevelt y a una cuadra de una de las arterias de tránsito que conectan a la zona de Playa Mansa con los barrios ubicados al Norte de la península.
Situada sobre la calle Marne del barrio Lugano de Punta del Este, la residencia fue alquilada por una familia brasileña que llegó al balneario esteño antes de fin de año.
Los investigadores de la Policía de Maldonado no descartan ninguna hipótesis. Desde ladrones de guante blanco especializados en este tipo de robos de joya o de los vulgares rateros que se especializan en robar en horas de la noche, incluso con sus ocupantes descansando.