El nuevo gabinete

Ya han pasado unos días desde que se conoce la integración de lo que será el próximo Consejo de Ministros. Aún a riesgo de repetir algunos comentarios que han circulado, resumiremos las características del proceso de selección adelantando conclusiones que se imponen por su propia evidencia.

1º) No recordamos un trabajo de relevamiento para formar gobierno realizado en tiempo más breve que éste. Se explica, porque ha sido Mujica prácticamente solo quien lo llevó adelante, a lo sumo con el aporte de opinión de sus allegados más próximos, los integrantes de "la barra" -dicho sea con todos los respetos- que fueron quienes lo ungieron candidato y finalmente Presidente.

2º) El Presidente electo ha actuado, desde que las urnas lo consagraron como tal, como si fuera en los hechos el Presidente de la República. No es casualidad que con relación a las dos únicas disposiciones de Vázquez con las que Mujica discrepaba -la inmediata sanción de la ley de descentralización y la puesta en práctica del Plan Cardales- y que además fueran refrendadas por la Mesa Política, el Frente se haya dividido como todavía lo está. Esto permite abrir una interrogante sobre el acierto de quienes piensan que el liderazgo del Presidente en funciones, prevalecerá sobre la voluntad de quien habrá de sucederlo.

3º) El criterio seguido por Mujica en adjudicar los cargos de Ministro, ha sido en general, el de la cuotificación sectorial dentro de la coalición. No es una crítica, porque en esta materia, sin ser una regla de oro, es respetable admitir que "tanto votas, tanto vales". Y no era razonable pensar que la oposición iba a participar en un gobierno que cuenta con mayoría parlamentaria absoluta para manejarse, salvo aquellos casos en que se requieren mayorías especiales y habrá que buscar acuerdos específicos. Pero Mujica no midió a todos con la misma vara. En algún caso como en el del Ministro de Economía y Finanzas, impuso su parecer, que era el aconsejado por Astori, desechando el del sector al que pertenece el designado. En otro, como el de la marcha atrás del nombramiento de Daniel Martínez en la cartera de Industrias, Energía y Minería para posibilitar su postulación a la Intendencia de Montevideo, dejó en manos del Partido Socialista la nominación del Ministro.

4º) Aparentemente para mantener la cuotificación, Mujica se apartó de lo que viene impuesto por la costumbre y por la lógica, y es que el cargo de Subsecretario -denominado vulgarmente como "Vice Ministro"- sea de la más estricta confianza del Ministro, y por su intermedio del Presidente. En la generalidad de los casos, los subsecretarios los designó el propio Mujica.

Y decimos que lo hizo "aparentemente" para mantener la cuotificación, porque puede estar pesando otro motivo más político que el de la proporción electoral. En efecto, en los Ministerios de más relevancia, como Relaciones Exteriores, Defensa Nacional, Interior, el de la "Presidencia" a crearse, los titulares que se han designado -con excepción de la Cancillería que será desempeñada por un emepepista sin antecedentes- son ex guerrilleros, o sea, conspicuos miembros de la "barra".

Pero en otro Ministerio clave, como es Economía, Mujica, cumpliendo su promesa electoral, nominó a quien le indicó Astori, aunque se reservó el derecho de ponerle un Subsecretario de su confianza política.

En consecuencia, concluir que la política económica va a estar dirigida por el Vicepresidente electo, todavía es apresurado. No sólo porque en otro Ministerio trascendente como el de Ganadería al titular lo seleccionó él pero también le adosó un subsecretario del MPP, sino también porque falta saber la integración de dos organismos de gran protagonismo en la conducción de la economía del país, como lo son el Banco Central y el Banco República.

Por ahora, lo único que puede decirse es que el MPP está copando las posiciones más relevantes de gobierno. Lo cual no es objetable porque en definitiva, es lo que el soberano decidió.

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