DIEGO CASTRO
El fiscal Eduardo Fernández Dovat confirmó ayer que pedirá el archivo del caso del comerciante que mató a dos delincuentes mientras asaltaban su negocio, un quiosco en la zona de Tres Cruces.
Desde las ocho de la mañana de la pasada jornada, el comerciante declaró en la sede judicial de la calle Bartolomé Mitre, interrogado por el juez penal de 5º turno, Daniel Tapié.
En la tarde, y cumpliendo las actuaciones de rigor, el caso fue pasado al fiscal Eduardo Fernández Dovat. Según confirmó el propio magistrado, se pidió archivar el caso, alegando "legítima defensa putativa".
"No es un caso de legítima defensa, porque el arma era de juguete, pero el individuo creyó razonablemente que era un arma y que su vida corría peligro", sostuvo Fernández Dovat en declaraciones a Canal 4.
"Se da una situación de legítima defensa putativa que determina la inexistencia de dolo y de culpa", sostuvo.
El comerciante volverá a presentarse nuevamente ante el juez, tras permanecer detenido durante la noche en la Seccional 4ª de Policía, donde también pasó la noche del jueves. A las ocho de la mañana de hoy, el comerciante deberá volver a presentarse ante el juez Tapié en el juzgado. Según manifestaron fuentes judiciales a El País, la audiencia de hoy es para comunicarle al detenido la resolución tomada, ya que el fiscal pidió el archivo del caso alegando "legítima defensa putativa".
En este caso, según manifestaron desde el Poder Judicial, el fiscal no pide responsabilidad al comerciante por los hechos, por lo que el juez tampoco puede avanzar en el tema.
los hechos. Sobre el mediodía del jueves, dos delincuentes llegaron al kiosco de Haedo 2270 con intenciones de robo, y tras amenazar al comerciante, un ciudadano español de 55 años, le exigieron el dinero.
Tras un forcejeo con los maleantes, el comerciante tomó un revólver calibre 38, con el cual disparó a uno de ellos en el hombro y en la cara, hiriéndolo de muerte.
El otro ladrón, en tanto, sacó un arma, que en realidad era un encendedor que simulaba ser una pistola. En ese momento el comerciante le disparó en el tórax, matándolo.
Tras la llegada de Policía Técnica, personal de la Seccional 4ª, de Homicidios, el juez de turno y el fiscal, se realizó una reconstrucción primaria de los hechos y se procedió a detener al comerciante.
Antecedentes. El dueño del kiosco de Tacuarembó y Colonia había matado a un ladrón que, en la tarde del 17 de junio intentó asaltar su comercio aprovechando la euforia de la gente tras un partido de la selección durante el mundial.
En ese caso, el juez de la causa, Roberto Timbal, pidió la libertad del joven comerciante "por falta de pruebas" e inició un presumario.
En septiembre de este año, un comerciante hirió de un balazo a un delincuente, cuando pretendía robar su comercio durante la madrugada.
En ese caso ocurrido en Maldonado, el delincuente intentó ingresar al comercio, pero se percató de la presencia del dueño del establecimiento y, tras amenazarlo con un cuchillo, se abalanzó sobre él, recibiendo un disparo que le provocó una herida superficial.
En ese caso, el juez Gabriel Ohanian, dispuso la libertad del comerciante aduciendo legítima defensa.
Por su parte, el delincuente, fue procesado con prisión.
El sereno de jardines
En junio pasado un sereno mató a un delincuente luego que pretendiera entrar a una casa en Jardines del Hipódromo, junto con un cómplice.
Al ver a los jóvenes, el sereno, les pidió que se retiraran, pero lo amenazaron con un arma blanca.
Al percatarse que el sereno, un retirado militar, estaba armado, los ladrones se escaparon corriendo del lugar.
El sereno dio la vos de alto que los delincuentes no acataron y disparó matando a uno de ellos.
En ese caso, el juez Luis Charles, procesó al sereno por considerar que su vida no corría peligro. "Los delincuentes estaban escapando del lugar, la prueba es el balazo en la espalda, además carecían de armas de fuego", sostuvo Charles en ese momento.