|
||||||||
RODOLFO SIENRA ROOSEN
El gran déficit del Partido Nacional pasa por los temas sociales", dijo Sergio Abreu en la jornada de autocrítica nacionalista de los Teros de Melilla, aconsejando no ubicar al Partido Nacional en una lucha entre el Estado y el sector privado.
"Cuando las ideologías se aplican con recetas cerradas han sido un estrepitoso fracaso" (El País, 21 de agosto).
Son dos mensajes. Uno, que el Partido no llega con pegada en la gente de menos recursos. Es un fenómeno urbano que se nota en Montevideo, en zonas adyacentes de Canelones, como La Paz, Las Piedras, o Ciudad de la Costa, por ejemplo, demográficamente dispares, pero geográficamente sensibles al contagio capitalino. O en la ciudad de Maldonado.
El Partido Colorado ayer y el Frente Amplio hoy, cuando el primero tomó un perfil que se ha dado en llamar por algunos de "conservadurismo moderno" y el segundo le cambió el traje a los dos primeros batllismos, han sido y son obstáculos difíciles para los blancos, sobre todo en Montevideo, en donde ganó una sola elección y fue en el año 1958.
Es un hecho, un dato de la realidad. En los centros urbanos gravitan los sindicatos, los llamados "intelectuales" y los nostálgicos de los tiempos de "Papá Estado". Es duro de pelar para los blancos.
De esta premisa, se extraen conclusiones que no compartimos, como que el Partido Nacional debe sacarse de encima el estigma de partido "conservador".
Cuidemos las palabras. "Conservador" aquí es peyorativo, sinónimo de "antipopular". Pero en el resto del mundo, "conservadores" se les ha llamado a grandes gobiernos estadounidenses como el de Reagan. "Conservador" es el nombre del partido de Churchill, de Thatcher y por conservadores se tiene a De Gaulle, Pompidou, y otros reconocidos estadistas.
Si por "conservador" se entiende a quien respeta el Estado de Derecho, la forma de gobierno republicana, la democracia representativa, los derechos y garantías individuales -esas "libertades burguesas" para algunos "progresistas"- o el principio de Separación de Poderes, no molesta el mote porque no es incompatible con la atención a políticas sociales.
Basta de etiquetas. El Partido Nacional ha tenido y tiene un marcado pluralismo de tendencias dentro de una misma ideología o filosofía de gobierno que hoy comparte en lo sustancial con el resto de la oposición.
En cuanto al papel del Estado, las nuevas modalidades del capitalismo de hoy armonizan la idea de "tan poco Estado como sea posible y tanto como sea necesario", según dónde y cuándo, jerarquizando la iniciativa privada como motor de la economía, sin afectar el componente social.
Eso sí, vamos a los hechos. El Partido debe encontrar el camino para trabajar mejor donde peor vota. Tiene gente que puede hacerlo, concertando con toda la oposición. ¿Alguien sabe que en la segunda vuelta Mujica en la zona de Casabó solamente, descontó la ventaja perdida en cinco departamentos?
Hay en el país dos mitades políticas. Una se junta, la otra se dispersa. ¿O no nos dimos cuenta todavía?









La ira ganó a un grupo de sanduceros que arremetió contra la sede judicial, a la que apedrearon los vidrios. Esto ocurrió luego ...
Un hombre, del que aún se desconoce su filiación, falleció al arrojarse al túnel que comunica 8 de Octubre y 18 de Julio. La ...
Dos empresas encuestadoras denunciaron que la Intendencia de Montevideo hizo una licitación para que "sólo una empresa reuniera ...
El canciller uruguayo Luis Almagro anunció en la víspera la designación de las delegaciones del país ante la Comisión ...
El sindicato de funcionarios de la Administración Central dio por fracasadas las negociaciones salariales con el gobierno, y a ...