Un centenar de jóvenes del sur de Colombia fueron amenazados de muerte por Facebook. La Policía investiga el origen de tres listas divulgadas que ya se cobraron dos vidas.
"Las investigaciones continúan, tenemos unas comisiones allá, pero por el momento no podemos informar de resultados", dijo un vocero de la dirección de la Policía en Bogotá a la AFP.
Dos jóvenes que se movilizaban en una motocicleta fueron asesinados el 16 de julio en Puerto Asís (Putumayo), según un reporte policial. Habitantes de ese poblado indicaron que al día siguiente del crimen apareció una lista con los nombres de nueve menores de edad, incluyendo los de las víctimas, en la que se les amenazaba de muerte si no abandonaban la ciudad.
Otras dos listas fueron divulgadas por internet posteriormente, la tercera de ellas el martes, con los nombres de al menos 90 jóvenes más, algunos de los cuales dejaron la población.
Sin embargo, en los últimos días surgió la hipótesis de que la publicación de las listas fuera una broma entre estudiantes lanzada luego del asesinato de los dos jóvenes.
Así lo señalan el secretario de Gobierno de Puerto Asis, Andrés Verdugo, y algunos padres de familia, que especulan que los listados puedan obedecer a una "broma" entre compañeros.
"Después de esas dos muertes, al parecer, según las investigaciones adelantadas por la policía, los jóvenes empiezan a interactuar por Facebook y se va creando la lista, que luego aumenta y aumenta", precisó Verdugo.
"Esos correos no llevan firmas de persona o de grupo alguno. Parece ser que en principio es una chanza de los jovencitos a través del internet", agregó.
En ese sentido, el padre de uno de los amenazados dijo a periodistas que "no se descarta que se trate de amenazas entre compañeros, pues varios aparecen con apodos (alias) que sólo conocen ellos".
"A mi hijo lo veo tranquilo, él me dice que no tiene miedo porque no ha hecho nada", señaló un hombre que pidió no ser identificado al diario El Tiempo de Bogotá.
En la zona del Putumayo actúan la guerrilla izquierdista FARC y bandas criminales.
AFP