COPIAPÓ | AFP Y EL MERCURIO / GDA
Tras 19 días atrapados, los mineros chilenos se preparan para sobrevivir durante los próximos cuatro meses que pasarán bajo tierra: racionarán el alimento, se repartirán las tareas y tendrán que hacer ejercicio para mantenerse en forma.
Los equipos que coordinan el rescate de los 33 mineros atascados a 700 metros de la superficie diseñan la rutina que deberán seguir los trabajadores durante su encierro. Según dijo ayer el presidente Sebastián Piñera, los hombres saldrán para Navidad o Año Nuevo.
Quien dirige las tareas es el ministro de Salud, Jaime Mañalich, quien reveló que su principal temor es que los mineros contraigan infecciones por el hecho de vivir en condiciones tan extremas. En el lugar donde se encuentran hay una temperatura promedio de 35° y 98% de humedad, escasea el oxígeno y hay polvo en el aire.
"Hay que montar condiciones de sanidad muy estrictas para que no se produzca una infección que es un temor muy grande respecto de lo que viene", dijo el ministro. La primera medida en este sentido es el envío ya efectuado de alcohol en gel en las primeras "palomas" (cápsulas), para evitar las infecciones por hongos.
También enviaron a los obreros parches oculares para las molestias, sequedad e irritación oculares; y medicación adecuada para quienes sufren de diabetes e hipertensión.
El ministro Mañalich informó que en el grupo de los 33 "hay dos personas que tienen un conocimiento bastante importante de técnicas de enfermería, lo que significan un tremendo tesoro para la situación que nos toca vivir".
Estos dos mineros se ocuparán de la salud del resto del equipo hasta el día del rescate. "Les entregaremos artículos para medir la temperatura y medir la presión arterial. También van a informarnos a través de un parte médico diario cuál es la situación de salud de cada uno de ellos y qué soportes de medicamentos tenemos que aportarle a cada cual de estos trabajadores", agregó Mañalich.
La recuperación nutricional de los 33 durará cinco días y luego se iniciará la fase de mantención. "Lo importante es que se hidraten, que no presenten diarreas producto de la alimentación (…). Luego empieza una fase de mantención en la cual hay apoyo psicológico cotidiano y rutinas de ejercicio todos los días de manera que no se produzca atrofia muscular", señaló Mañalich antes de indicar que "la dieta se tiene que manejar con cuidado para no elevar el perímetro de su cintura sobre los 90 centímetros y que produzcan la menor cantidad de deposiciones posibles".
Los trabajadores deberán hacer ejercicios abdominales para no complicar la hora final del rescate, que será efectuado por un ducto de 66 cm de diámetro. Las autoridades confían en la capacidad directriz del minero Luis Urzúa, quien en un espacio de 2 kilómetros organizó las raciones de alimentos y dividió el espacio en tres zonas: una para dormir, otra para comer y una tercera para las necesidades básicas.
El titular de Salud cree que los mineros no fallarán. "Ellos han reflejando disciplina. Abajo, han sido capaces de racionar drásticamente la poca capacidad de alimento que tenían. Comían un poco de atún, de leche, se hidrataban con mucho cuidado. De manera tal que estamos frente a un equipo humano formidable, que ha sido capaz de hacer mucho por resistir hasta aquí y van a ser un colaborador importantísimo en lo que viene". Las autoridades recibieron asesoramiento de la NASA sobre las condiciones de vida en situaciones extremas.
"Hay que suministrar artículos para llenar sus horas de espera, de días y de meses. Libros, revistas, videos y juegos podrían ser enviados hacia abajo", sugirió Rob McGee, secretario de USRMA, la mayor organización de capacitación de rescatistas mineros en el mundo.
ALIENTO. "Te quisimos mandar una pelota pero no pasa por la sonda, así que no podrán tener pichanga abajo", contó Carolina a su padre Franklin Lobos, ex futbolista, en uno de los mensajes que los familiares comenzaron a enviar para sobrellevar el período de rescate. Los psicólogos aconsejaron que las cartas enviadas por las "palomas" tuvieran mensajes positivos.
"Como tiene tanto tiempo para leer, le mandamos una carta larga", contó Carolina. "Le pedimos que esté tranquilo, que tenga harta fe, y que baje la barriga para que pueda jugar mejor a la pelota. Ah, y que nos gustaría enviarle un pan con palta, que a él le gusta mucho", agregó.
Quienes están en la superficie también comienzan a organizarse y las autoridades calculan que en los próximos días serán menos que los 300 que ahora acampan a la entrada del yacimiento. El gobierno asegurará la permanencia de 8 parejas de psicólogos en la zona y un ómnibus que trasladará gente desde Copiapó hasta la mina.
Los 33 sobrevivientes en la mina San José
Mario Gómez
63 años, casado. Conductor de camiones.
Esteban Rojas
Casado, 44 años. Es operario de mantenimiento.
Edison Peña
34 años, soltero. Tiene problemas auditivos y sufre de hipertensión y diabetes.
Víctor Zamora
33 años, casado. Antes se dedicaba a la agricultura.
Carlos Bugueño
27 años, es soltero.
Franklin Lobos
53 años, soltero: Ex jugador de fútbol de la liga local y fugaz paso por la selección.
Jimmy Sández
19 años, soltero. Es el menor y no terminó el colegio.
R. Villarroel
27 años, soltero. Trabajó en otras faenas mineras.
Claudio Yáñez
34 años, soltero. Es aficionado al rock y al fútbol.
Carlos Barrios
27 años, soltero. Fue temporero y maneja un taxi.
Raúl Bustos
40 años, casado. Recientemente trabajaba en la mina.
Renán Ávalos
29 años, soltero. Lleva cinco años trabajando en la mina.
Osmán Araya
30 años, casado. Antes se dedicaba a la agricultura.
Mario Sepúlveda
40 años, casado. Es padre de dos hijos.
Yonni Barrios
50 años, casado. Se dedica desde hace 25 años a la minería.
Juan Illanes
51 años, casado.
Ariel Ticona
29 años, casado.
Daniel Herrera
27 años, soltero. Es chofer de camión.
Omar Reygada
63 años, casado. Conductor de camiones.
Florencio ávalos
31 años, casado. Se desempeña como jefe de mina.
Samuel ávalos
43 años, casado. En la mina desde hace cinco meses.
José Enríquez
54 años, casado.
Darío Segovia
48 años, casado. Perforador.
Juan C. AguilaR
49 años, casado. Es supervisor de la mina.
Víctor Segovia
48 años, casado.
Alex Vega
31 años, casado. Mecánico de maquinaria pesada.
José Ojeda
45 años, viudo. Es maestro jumbero.
Luis Urzúa
54 años, casado. Es jefe de turno y el líder del grupo.
J. Galleguillos
56 años, casado. Trabaja en la mina desde hace un año.
Claudio Acuña
44 años, soltero. Es ayudante de jumbero.
Pedro Cortez
24 años, soltero.
Pablo Rojas
45 años, casado. Menos de medio año en la mina.
Yonni Barrios
50 años, casado. Se dedica desde hace 25 años a la minería.
Carlos Mamani
24 años, soltero. Tiene nacionalidad boliviana y trabajaba sólo desde hacía 5 días en la mina.
Carlos Páez dará charla en Copiapó
Carlos Páez, uno de los sobrevivientes de la tragedia de los Andes de 1972, viajará a Copiapó para dar una conferencia a los familiares de los mineros atrapados.
"Imagino que será una charla para que hagan las preguntas que quieran sobre lo que nosotros pasamos. Voy a convivir un rato con ellos", comentó a El País. El viaje, previsto para el 4 o 5 de setiembre, es iniciativa de un banco chileno.
Páez da charlas motivacionales donde aprovecha su experiencia vivida en los Andes y señaló que no le parece que las dos situaciones sean comparables, porque los chilenos tienen contacto con la superficie, algo que en su caso no fue así. "Por supuesto que tendrán desesperanza porque hay un riesgo bastante alto de que se produzca otro derrumbe", aclaró. El conferencista cree que los familiares de los mineros "seguramente se acostumbrarán a vivir en una rutina de espera a que pasen los días", mientras que quienes están atrapados "tienen por delante el gran desafío del manejo del tedio".
Operativo rescate comienza en breve
COPIAPÓ | Los trabajos de perforación del ducto por donde emergerán a la superficie los 33 mineros atrapados a 700 metros se profundidad en una mina chilena se iniciarán "de aquí al fin de semana", dijo ayer el ingeniero a cargo del operativo, André Sougarret.
Una vez que los trabajadores de la mina fueron localizados con vida el domingo, se inició la operación de rescate que comprende la construcción de un ducto de mayor tamaño con una máquina que hará un orificio de 66 cm de díametro, por donde saldrán los mineros, en un trabajo que se extenderá entre tres y cuatro meses, según los expertos.
La máquina perforadora fue desarmada y trasladada por tierra a Copiapó, a unos 800 km al norte de Santiago. El equipo completo llegó ayer, confirmó Sougarret.
Los trabajos se concentran ahora en desarrollar las "obras previas" antes de montar la máquina, que incluye ubicar el mejor lugar para hacer la perforación. "Estamos desarrollando to-da una labor de obras previas antes de montar esta máquina", explicó el ingeniero. "Estamos posicionando el punto que va a quedar sobre el refugio" donde a 700 metros de profundidad se encuentran los mineros atrapados, agregó Sougarret.
El ingeniero precisó además que están haciendo una base de cemento para colocar la perforadora y algunos sondajes. AFP