Avión cae por un rayo: un muerto,130 sobrevivientes

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Una persona muerta y cerca de 100 heridas, cinco de ellas de gravedad, fue el saldo que dejó la caída de un vuelo comercial de la compañía Aires, en el aeropuerto de la isla colombiana de San Andrés. Se trató de una desgracia con suerte ya que el avión fue alcanzado por un rayo cuando iba a aterrizar en medio de una fuerte tormenta eléctrica, y se partió en tres partes al impactar contra el suelo. La persona fallecida murió de un infarto mientras se la trasladaba en ambulancia a un hospital. Los restantes pasajeros salieron como pudieron en medio del caos producido. Los rescatistas cumplieron una labor impecable posibilitando que el accidente no se convirtiera en tragedia.

Prácticamente la totalidad de las 131 personas a bordo del avión Boeing 737-700 que ayer se partió en tres al aterrizar en la isla colombiana de San Andrés, tuvieron la suerte de vivir para contarlo. Aunque aún no se conocen las causas del accidente con exactitud, los testimonios de los pasajeros apuntan a que un rayo alcanzó el avión y produjo el accidente.

Sólo uno de los pasajeros murió. Se trata de Amar Fernández, de 73 años, que salió con vida del accidente, pero murió de un infarto cuando era trasladada al hospital. Los 130 pasajeros restantes, tripulación incluida, todavía no pueden creer lo ocurrido.

La nave de la aerolínea comercial Aires, que había partido a la medianoche de Bogotá, se estrelló a la 1:49 de la madrugada mientras se aproximaba a la pista del aeropuerto Gustavo Rojas Pinilla de la isla de San Andrés, a unos 1.780 kilómetros al norte de la capital colombiana. "La pericia del piloto evitó que la nave chocara con el edificio del aeropuerto``, dijo en diálogo telefónico el coronel David Barrero, comandante del Grupo Aéreo del Caribe, de la Fuerza Aérea colombiana, con sede en San Andrés. El piloto del avión, Wilson Gutiérrez, sólo sufrió algunos cortes en su cara y sigue en observación en la clínica Villarreal en San Andrés, dijo por teléfono el director de ese centro.

El doctor Robert Sánchez, director del hospital "Amor de Patria``, de San Andrés, dijo por teléfono que en total recibieron a 99 personas para ser atendidas, pero que sólo cuatro de ellas, como una niña de 12 años, necesitaron ser sometidas a operaciones y el resto tenía lesiones menores.

volver a nacer. "Estamos dando gracias a Dios por la vida, imagínate, en el día de mi cumpleaños", explicó Carolina Carrillo, una abogada de 34 años de Bogotá, quien viajaba a San Andrés acompañada de su novio. Luego del accidente salimos caminando, como si nada. Fuera del avión nos dimos cuenta de la magnitud del choque", agregó.

Entre tanto, Katherine Lobo, una pasajera brasileña, dijo a periodistas que se trató de "una experiencia dramática". "De pronto vimos una luminosidad y sentimos un estruendo, todo se volvió un caos", comentó.

Uno de los sobrevivientes, el Ingeniero Ricardo Ramírez narró a la radio Caracol que cuando estaban próximos a aterrizar "había tormenta, estaba todo muy oscuro y se alcanzaba a sentir los rayos y los destellos. Pero el avión venía perfecto, y nada hacía predecir un accidente. Todo estaba bajo control, hasta que escuchamos un golpe fuerte y un estruendo".

Ramírez, quien viajaba junto a su esposa de vacaciones en la isla, agregó que de pronto cayeron contra el pavimento de la pista. "Mi reacción fue soltarme el cinturón, quitarle el cinturón a mi esposa... tratamos de retirarnos del avión porque empezó a prenderse fuego. En unos minutos llegó una patrulla de la policía y nos auxilió``.

La evacuación de los pasajeros y de la tripulación se realizó en minutos, apoyada por ambulancias, la policía y los taxistas que con riesgo de su propia vida, acudieron a trasladar a los heridos, evitando que el accidente se convirtiera en una gigantesca catástrofe. (AGENCIAS)

Los efectos del rayo

Los rayos constituyen un riesgo para las aeronaves. "Los aviones son blanco de rayos, una vez cada 1.000 horas de vuelo", indicó la Oficina de Investigaciones Aeroespaciales de Francia. El impacto de un rayo sobre el avión no provoca un accidente, ni puede romperlo. El circuito eléctrico puede resultar afectado, pero tras un estrépito a bordo del avión y el reinicio del sistema, todo vuelve a funcionar. Sin embargo, un cambio repentino de la dirección del viento o una fuerte turbulencia -que puede ser consecuencia de un rayo- durante el aterrizaje, sí es capaz de provocar la caída brusca del avión.

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