Óscar ya habla, come y sonríe con su nueva cara

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Comienza una nueva vida

"Estoy muy contento porque hoy comienza una vida nueva, como la que tenía antes", dijo Óscar con dificultad al presentarse luego de someterse en marzo al primer trasplante total de rostro del mundo. En sus primeras declaraciones, el paciente dijo reconocerse en su nuevo rostro, y agradeció al equipo de médicos del Hospital Vall d`Hebron de Barcelona, y a la familia del donante. "La integración a su nueva imagen ha sido muy fácil. Aunque siempre habrá un Óscar de antes y uno nuevo", afirmó Barret, jefe del equipo médico que lo operó.

Óscar, un español de 31 años que se sometió en marzo al primer trasplante total de rostro en el mundo se presentó ayer ante las cámaras, por primera vez desde la operación, hablando con bastante dificultad pero agradeciendo a sus médicos y a la familia del donante.

El director del equipo quirúrgico del hospital Vall d`Hebron de Barcelona, doctor Joan Pere Barret, dijo que Óscar necesitará entre un año y 18 meses de fisioterapia y que espera que recupere hasta el 90% de sus funciones faciales. El paciente ha sido dado de alta y enviado a su casa.

Durante las 24 horas que duró la intervención, los doctores levantaron al donante la cara completa -incluyendo la mandíbula, la nariz, pómulos, músculos, dientes y párpados- y se la colocaron a Óscar como una especie de máscara.

Antes de la operación, el paciente padecía una deformidad grave en su cara luego de que cinco años atrás se disparó accidentalmente un tiro en la cara. Su estado le impedía respirar por la nariz y la boca, y tenía problemas para deglutir y hablar. "Ahora puede mover las cejas y sonreír sin problemas, pero todavía no puede cerrar completamente los ojos", explicó ayer Barret en conferencia de prensa.

Las primeras señales. Óscar, quien prefiere no revelar su apellido, dos meses atrás logró volver a hablar y ahora también puede consumir líquidos y comer alimentos blandos. Además, ha recuperado la sensibilidad en gran parte de su cara y, parcialmente, el movimiento muscular. Una buena señal, según los expertos, es que a una semana de haberse operado tuvieron que afeitarlo porque la barba le había crecido.

Pero la recuperación no fue sencilla, porque Óscar también sufrió dos rechazos severos del trasplante. El primero ocurrió a cuatro semanas de realizada la cirugía y luego, entre el segundo y el tercer mes de la convalecencia, el paciente volvió a experimentar un rechazo. Óscar también ha superado una trombosis venosa y una fístula. Esas complicaciones, explicó Barret, forman parte de los posoperatorios cuando se trata de intervenciones de tan alta complejidad. Según dice en un comunicado que emitió el equipo médico que lo operó, su nueva cara se salvó gracias a los medicamentos. Ahora deberá seguir controles clínicos y sesiones de fisioterapia, logopedia y terapia facial hasta que recupere totalmente la movilidad de la cara. La previsión es que lo tenga que hacer durante los doce o dieciocho meses posteriores a la operación.

ANSIOSO. En la conferencia de prensa, Óscar parecía relajado al ver a los periodistas con sus ojos, que aún no puede cerrar totalmente. Una mujer joven, que se identificó como su hermana, dijo que él está ansioso por llevar una vida normal. Quiere disfrutar de "las pequeñas cosas, como caminar por una calle sin que nadie lo mire, o sentarse a comer formalmente con su familia. Hacer cosas que todos hacemos en un día normal", dijo.

Un equipo médico francés anunció que realizó una operación similar este mes. El primer trasplante parcial de cara se realizó en Francia en 2005.

(EN BASE A AP Y AFP)

Para poder operar

En agosto de 2009, el hospital Vall d`Hebron, de Barcelona, recibió la autorización legal para poder realizar el primer trasplante total de rostro, pero hasta marzo de este año no se encontró un donante idóneo, pues además de ser compatible hace falta que la morfología de la cara presente similitudes (forma, tamaño, y la distancia entre los ojos, nariz y boca). La intervención la ha dirigido el doctor Joan Pere Barret, jefe del servicio de cirugía plástica y quemados, quien llevaba casi dos años preparando el protocolo para la operación. Este es el tercer trasplante de cara que se realiza en el Vall d`Hebron y en España, y el primero total.

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