Muerte a pedradas

La condena en Irán a Shakine Ashtiani a morir lapidada ha conmovido al mundo. Acusada de adulterio por una confesión arrancada en interrogatorios policiales, el régimen iraní sentenció a esta mujer, de 43 años y dos hijos, a la pena máxima: será enterrada hasta el pecho y golpeada hasta la muerte con piedras, que no sean tan grandes como para matarla en forma instantánea, ni tan pequeñas que no le causen daño. Se ha abierto una página web reclamando por su vida (https://freesakineh.org) y se llevaban recogidas 45.000 firmas, además de las gestiones de Amnistía Internacional y Human Rigths Watch.

Por el momento la pena quedó en suspenso frente a esa ofensiva, e Irán se mantiene en el banquillo de las naciones con legislación más vergonzosas, retrógrada e inhumanas.

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