DURAZNO | VÍCTOR RODRÍGUEZ
Los jóvenes que integran el movimiento "Castores" renuncian, durante varios días, al confort familiar y se trasladan a zonas carenciadas para ayudar a otros. A cambio reciben satisfacción personal y experiencia de vida.
Sin TV cable ni aire acondicionado y levantándose temprano para trabajar, los días austeros que viven los integrantes del grupo "Castores" son vistos por los propios jóvenes como una oportunidad de "devolverle al otro todo lo que Dios nos ha dado". Además lo toman como una experiencia de crecimiento personal y una instancia de acercamiento con sí mismos.
"Castores" surgió en los colegios Seminario e Isasa y está integrado por alumnos de 4º a 6º año y egresados. Además de trabajar en el país fueron invitados a participar en proyectos chilenos y estadounidenses.
En los últimos días estuvieron en el departamento de Durazno colaborando con la construcción de 26 viviendas de Un Techo para Mi País en el barrio Las Higueras y en la cooperativa de viviendas por ayuda mutua, Coviap.
"Nosotros que somos afortunados porque no nos falta nada, tenemos que `devolver` lo que tenemos a la sociedad. Y esta es la manera que encontramos de hacerlo, es nuestra forma de lucha para que la sociedad funcione porque la idea no es que yo esté bien y el que tengo al lado esté mal", aseguró José, coordinador, del grupo, a El País. "Todos nos sentimos contentos y cansados, pero llenos de alegría y con el sentimiento de que tiene un propósito hacer algo así", agregó un joven integrante del grupo.
José explicó que la acción de "Castores" se basa en tres pilares: "grupo", "fe en Dios" y "servicio al prójimo".
"La idea es que todos los que lo integramos vivamos esas sensaciones, sentimientos y experiencias en una semana. Por ejemplo el grupo se fomenta comiendo o cocinando todos juntos", dijo.
Los jóvenes realizan diferentes tareas que van desde hacer un piso, planchadas, cargar ladrillos, hacer zanjas, llenar columnas, entre otras.
"Vinimos a dar una mano como un obrero más", aseguró José. Y agregó: "Se trabaja bastante, por eso creo que hay que tener ganas, fe y confianza para saber y sentir que esto es lo que Dios quiere para nosotros. Es decir todos los que estamos acá venimos porque pensamos y creemos que Dios nos llama a hacer esto".
Las tareas incluyen informar a la comunidad cercana que visitan de los objetivos del movimiento. También se ayuda a escuelas y demás instituciones de la zona.
Actualmente "Castores" tiene distribuidos por todo el país 18 grupos de 20 miembros cada uno. Florida, San José, Soriano y Durazno son algunos de los departamentos en los que tienen presencia hoy en día.
MARKETING. José aseguró que en Uruguay hay "espíritu de solidaridad" pero que necesita ser "fomentado". "Le falta marketing porque seguramente hay mucha gente que se sumaría a este proyecto si alguien se les acerca y les dice `¿me das una mano?`. La gente quiere participar, el tema es que nosotros tenemos que aprender a motivarla y saber dónde buscar", aseguró el coordinador del grupo, quien reconoció que a los 16 años "no tenía ni idea" como hacer una mezcla. "Aprendí trabajando codo a codo con personas que fui a ayudar", aseguró orgulloso.
Las cifras
18 Grupos desplegados en varios departamentos tiene actualmente el movimiento "Castores". Cada uno tiene 20 integrantes.
26 Viviendas fueron construidas en Durazno por "Castores" y Un Techo para Mi País. Además colaboraron en la cooperativa Coviap.