Serie de atracos golpea a los vecinos de la Unión

Delincuentes. Policía estima que todos fueron capturados

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P. R.

En la Unión nada volverá a ser como antes, luego del asesinato de un comerciante durante un violento atraco. La alarma ganó a los vecinos que hoy se disponen a quemar cubiertas para manifestar su inquietud.

Un comerciante vio que había unos hombres forcejeando en la puerta del local de 8 de Octubre y Alférez Real. "Corrí hasta ahí y agarramos a los delincuentes. Los atamos con un precinto negro y los tuvimos en el local unos 20 minutos", relató a El País el joven que rápidamente reaccionó para colaborar con el dueño del local robado.

Uno de los delincuentes les decía: "No me peguen que sufro del corazón", mientras que el otro gritaba: "soy menor".

Esto ocurría mientras casi todo el mundo seguía con atención las alternativas de semifinales del Mundial, en el partido de España y Alemania. A los pocos minutos del arresto civil arribó la Policía, quien se los llevó detenidos. Se trata de A.J.M.Y. y J.M.S.F., ambos de 16 años, quienes fueron conducidos al Juzgado de Menores de 4° Turno, donde volverán a declarar hoy. A su vez, la Policía logró la captura de M.J.E.E. de 16 y de R.G.P.A. de 18, como los posibles autores de la primer rapiña cometida. La Policía estima que el caso está cerrado, ya que los involucrados fueron capturados.

Pero la captura de los autores de estos atracos por parte de la Policía no hizo cesar la preocupación en el barrio.

alarma. La mayoría de los vecinos de la cuadra de 8 de Octubre entre Villa de Moros y Alférez Real no oculta su preocupación. Algunos, incluso, invocan las medidas más drásticas.

"Esto en la dictadura no pasaba. Había represión, pero cada cual podía tener su comercio y caminar tranquilo por la calle", comentó casi desencajado uno de los vecinos.

A casi 24 horas de las rapiñas ocurridas, el panorama de 8 de Octubre era de desolación. Más allá del tránsito frecuente por esa calle, tres comercios de la cuadra ayer permanecían cerrados, en tanto, los que decidieron abrir no hacían más que comparar información de lo acontecido, contar al vecino despistado que recién se enteraba de lo sucedido y reflexionar acerca de qué hacer en el corto plazo con el problema de la delincuencia.

"Voté al Pepe (José Mujica) confiada en que iba a hacer algo por nosotros, los comerciantes", dijo con resignación una mujer que lleva adelante junto con su esposo un kiosco en plena avenida. "Por edad, debería estar jubilada, pero sigo trabajando para poder vivir de una forma digna. Pagamos los tributos, hacemos los deberes y resulta que un puñado de menores, que no quiere ni trabajar ni estudiar, nos saca lo que nosotros cosechamos. Es indignante", concluyó.

El comerciante Sebastián Scioli era muy querido en el barrio. Muchos de sus colegas lo recuerdan ahora abrumados por el dolor tras su asesinato. El empleado de una casa de repuestos recordó que Scioli era tan trabajador que el antiguo dueño del establecimiento la Feria de los Tornillos resolvió dejarlo a cargo del negocio una vez que se jubiló.

"Estamos todos en la misma acá, somos todos trabajadores, no molestamos a nadie", agregó un vecino mientras miraba con resignación el local rapiñado que ayer permanecía cerrado.

Precisamente este es el sentimiento que impulsó a varios vecinos que, con apoyo de varios comerciantes de la zona, comenzaron a organizar una quema de cubiertas. La protesta, señalaron los vecinos entrevistados por El País, se llevará a cabo durante la noche de hoy. Explicaron que con esta medida buscan que las autoridades "tomen consciencia" de la peligrosidad que amenaza al barrio, donde, dicen: "no podemos trabajar en paz".

Atracos. Si bien el atraco seguido de la muerte del comerciante fue el de consecuencias más extremas, los otros casos no estuvieron exentos de violencia. De hecho, si el arma de uno de los delincuentes no hubiera fallado podría haberse sumado otra víctima mortal.

La secuencia fue rápida. Primero dos delincuentes armados ingresaron al local Auto Part`s y tras amenazar al dueño y clientes se llevaron dinero en efectivo. Previo a la fuga golpearon al encargado con un culatazo en la cabeza, según informó la Policía.

Otros dos delincuentes ingresaron al comercio lindero, conocido como la Feria de los Tornillos. Allí, los jóvenes delincuentes amenazaron al dueño y exigieron el dinero, lo que derivara en la muerte de Sebastián Scioli por tres impactos de bala en el pecho.

No conformes con las rapiñas cometidas, los delincuentes se dirigieron hacia el cruce de 8 de Octubre y Alférez Real, donde se encuentra una casa de venta de mangueras. Con el mismo procedimiento que en los anteriores, los delincuentes solicitaron el dinero en efectivos del local. El desenlace fue otro. El dueño se resistió a entregar la recaudación, hecho que precipitó a uno de los atracadores, quien apuntó con su revólver y jaló el gatillo. Afortunadamente, no le salieron las balas, de lo contrario, el final hubiera sido otro.

Las luces de alarma permanecen encendidas en la Unión. El éxito de los procedimientos policiales no parece haber acallado la inquietud.

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