Las maquinas eran arrendadas por la IMM y utilizadas en el Casino del Parque Hotel y el Hotel Carrasco. Todos los tragamonedas estaban arrendados bajo un régimen de 60% de la ganancia para el propietario y 40% para la IMM.En el año 2008 la Justicia se incautó de los slots por encontrarse en situación de "tránsito" por no haber terminado el trámite de importación.
Cuatro de las maquinas fueron compradas por el Casino Parque Hotel en el remate por US$ 10.000 cada una. El resto fueron compradas por operadores privados.
La jueza Fanny Canessa ordenó la incautación de las máquinas después de una investigación de peritos contables del ITF.