VIVIANA RUGGIERO
Un grupo de uruguayos se propone ingresar al libro del Récord Guinness con la "bufanda más larga del mundo", que tendrá una extensión de 60 kilómetros. La recaudación, de unos US$ 60.000, será destinada al Instituto Nacional del Cáncer.
Las 42 camas que hay en el centro asistencial, que funciona en 8 de Octubre y Abreu, están colmadas. Además cientos de personas llegan todos los días para hacerse su tratamiento oncológico. La mayoría son del interior del país y tienen dificultades para movilizarse en la capital.
Consciente de esta limitación, la asistente social del instituto, Gladis González, y el grupo de voluntarios "Respirando Sueños" propusieron hacer una actividad social con el fin de recaudar fondos para comprar un vehículo para el centro.
Teniendo en cuenta que muchos uruguayos saben tejer y que una bufanda es un artículo "común", González se comunicó con el libro Guinness y propuso construir "la bufanda más larga del mundo".
Una vez cumplida la meta se venderán las bufandas y con la recaudación se comprará una camioneta que será utilizada para el traslado de pacientes a diversas actividades recreativas y culturales.
"Muchas de las personas que están internadas en el instituto están solas y viven en el interior del país. Mejorar su calidad de vida también es que puedan salir del ambiente hospitalario y conocer la ciudad. Sin un transporte que los traslade eso es imposible porque no tienen los medios para manejarse", comentó a El País la organizadora de "el bufandazo".
La bufanda de 60 kilómetros, será presentada el 18 de julio, y superará el récord existente de 54 kilómetros y 290 metros. El lugar de la presentación aún no está definido pero se está negociando con el Hipódromo de Maroñas.
Como el reconocimiento que ofrece el récord Guinness es simplemente ingresar en el libro, las bufandas se venderán a US$ 1 en una actividad solidaria. "Nosotros aspiramos a recaudar US$ 60.000. Si bien les pusimos un precio, se pueden comprar a voluntad. Los uruguayos somos solidarios así que no me extrañaría que alguien nos dé US$ 100 a cambio de una bufanda. Además tenemos que tomar conciencia de que nadie está libre de tener una patología oncológica", agregó González. El grupo además está en busca de un espónsor que patrocine la actividad ya que traer al contador de Guinness sale más de US$ 11.000. "Si no podemos traerlo lo vamos a hacer con un escribano uruguayo, lo cual está permitido".
RECTA FINAL. El 30 de junio es la fecha tope para entregar las bufandas ya que los organizadores se tomarán 18 días para terminar de unirlas. Se reciben donaciones de todo tipo: tejidas, de tela y polar; el único requisito es que tengan alrededor de 30 centímetros de ancho para que "sean todas iguales". "Hemos recibido donaciones de escuelas, liceos, de los funcionarios de Antel, iglesias o empresas, como Manos del Uruguay que nos donó una bufanda de lana pura y de tres metros de largo. Gente de todo el país ha colaborado muchísimo", afirmó.
También instituciones deportivas se unieron a la actividad. El club Defensor Sporting, desde su Programa de Acción Social, convocó a todas las personas que deseen colaborar a que dejen las bufandas en la Sede Social de 21 de Setiembre.
Salto: una bufanda de seis kilómetros
"El bufandazo" tiene antecedentes en Uruguay. En Salto se desplegó, en 2007, una bufanda de seis kilómetros que unió la capital departamental con las termas del Daymán. La diferencia con la actual iniciativa es que era una única prenda. Fue tejida por la ONG "Bonita", con el objetivo de recaudar fondos para un comedor infantil que atendía unos 50 niños. Miles de salteños participaron en su despliegue por la Ruta 3. Policía Caminera realizó un operativo especial que brindó la seguridad necesaria para trabajar, teniendo en cuenta que el tránsito es muy intenso y que circulan muchos camiones. La actividad es recordada en el departamento.