Se cumplen 199 años de la formidable victoria de Artigas sobre los españoles en campos de Las Piedras.
Pero no solo cabe evocar una victoria militar, que lo fue y grande, sino también señalar lo que significa en la historia nacional. Allí se mostró la orientalidad, quedó patente el coraje de los combatientes y el extraordinario sentido militar del caudillo y como si fuera poco, marcó con señal indeleble el inicio de la Emancipación que llevaría a la libertad y a la independencia, surgidas en el espíritu artiguista y consolidadas en la otra gran proeza que fue la Cruzada Libertadora de los "33 Orientales".
Aquel proceso insurreccional lo explicaba el propio Artigas, cuando afirmaba que "No eran los paisanos sueltos, ni aquellos que debían su existencia a su jornal o sueldo los solos que se movían; vecinos establecidos, poseedores de buenas suertes y de todas las comodidades que ofrece este suelo eran los que se convertían repentinamente en soldados, los que abandonaban sus intereses, casas, familias, los que iban, acaso por primera vez, a presentar su vida a los riesgos de una guerra, los que dejaban acompañadas de un triste llanto a sus mujeres e hijos. En fin, los que sordos a la voz de la naturaleza, oían solo la de la patria. Este era el primer paso para su libertad; cualesquiera que sean los sacrificios que ella exija..." Este párrafo daba cuenta de cómo estaban formadas las tropas que enfrentaron a las fuerzas regulares españolas, perfectamente organizadas y equipadas.
La batalla se ha narrado cien y mil veces. La victoria criolla, primera de importancia en el Río de la Plata, se incorporó a la historia nacional con la fuerza de su alto espíritu independentista y por ello cada año todos los orientales la evocan en su aniversario.