Vecinos y colegas lo lloran

Rodrigo Pereira no sólo era un taxista de 33 años casado y con tres hijos de 3, 5 y 8 años sino que era un gran vecino y amigo, dicen sus allegados.

En el complejo Euskalerria, donde vivía Pereira, la noticia de su muerte desató la angustia general. "Era una persona excelente", "Lo quería como a un hijo", "Era trabajador y buena persona", "No puede ser que a personas tan buenas le pasen estas cosas", decían sus vecinos al mismo tiempo que derramaban lágrimas de tristeza.

Por su parte, Julio Bica, compañero del taxista, Rodrigo Pereira, señaló indignado a los medios que ya están cansados de que pasen "estas cosas".

"¿Hasta cuándo nos van a seguir matando como perros?", preguntó un Bica visiblemente triste por lo sucedido con su colega.

"El era un botija bárbaro que nunca le hacía nada a nadie. Se dedicaba a lo suyo y lo mataron como un perro. No es justo, ahora queda una familia destruida, una mujer y tres niños quedaron solos", dijo.

Sobre las críticas que han recibido en las últimas horas debido a la decisión de parar el servicio durante el día de hoy, Bica señaló que cada gremio para en el sector que trabaja. "Esta es nuestra manera de reclamar. Los docentes paran las clases, los portuarios paran en el Puerto, nosotros paramos los taxis", comentó.

Reconoció sin embargo que es una medida que toma a la población como "rehenes" de esta situación pero que no les queda otra alternativa.

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