La semana que viene será clave para todos quienes están involucrados en el caso de Natalia Martínez, la joven asesinada hace tres años en Piriápolis luego de desaparecer del boliche La Rinconada.
Altas fuentes relacionadas al caso aseguraron ayer a radio El Espectador que ya se conoce a los culpables de la muerte de la joven, pero aún no pueden demostrarlo. De todas maneras, los resultados de los exámenes de ADN realizados semanas atrás a dos sospechosos indagados estarán listos el lunes; éstos son fundamentales para determinar las responsabilidades de la muerte de Natalia.
Los hombres están vinculados a las llamadas telefónicas realizadas por celular en la zona del Cerro San Antonio, en Piriápolis, la noche en que Natalia desapareció. Los sospechosos aseguran no haber estado en el lugar, pero las pericias técnicas confirman lo contrario.
Altas fuentes de El Espectador aseguraron que los indagados son personas con buenos recursos económicos y buena educación. Pero hasta el momento ninguno ha confesado ser autor del crimen.