EDUARDO BARRENECHE
Luisa B. vive en el Marconi. Dijo que fue a afiliarse a una cooperativa y que la rechazaron por su lugar de residencia. Los vecinos le dijeron ayer al candidato blanco a la IMM, Javier de Haedo, que el Marconi es un barrio olvidado y discriminado.
Durante una recorrida efectuada por el Marconi, De Haedo vio de cerca la inseguridad que padece el barrio. Una patrulla de policías se detuvo frente al Pasaje E donde estaba el candidato nacionalista y su comitiva al ver una aglomeración de personas. Luego la patrulla siguió su marcha al identificar al dirigente de Alianza Nacional y al diputado Javier García.
Poco después, se escucharon dos detonaciones. Los vecinos dijeron que se trataba de un operativo policial en el barrio Independencia, ubicado a dos cuadras del pasaje donde estaba De Haedo y su comitiva. La delegación estaba integrada por el diputado Javier García, el edil Daniel Graffigna y el dirigente Juan Curbelo.
El barrio Independencia es una zona marginal con múltiples pasajes. Dentro del barrio viven personas trabajadores, según los vecinos. Sin embargo, el sistema laberíntico de calles es utilizado por los traficantes de pasta base para huir de la Policía.
La comitiva de De Haedo se detuvo en el Pasaje F del barrio Marconi entre las calles Artaveytia y Luis Bottaro. Allí De Haedo y otros dirigentes nacionalistas visitaron las casas de varios concejales blancos para conocer la realidad del barrio.
Tras dos homicidios ocurridos a mediados de febrero, la Jefatura de Policía ordenó un operativo de saturación en el barrio Marconi con grupos de choques y patrullas continuas con personal de la Seccional 12°.
La Policía considera que la ola de violencia que se desató en el Marconi se debe a la lucha de bandas de traficantes que pugnan por la primacía de la venta de drogas.
Julia B. le dijo a De Haedo que "este barrio está feo, pero el Independencia está peor, es una favela. Los `lateros` (consumidores de pasta base) están dando vueltas todo el día, pero no molestan. Los vivos que tiran tiros vienen del cante Los Reyes. Se creen narcos porque llevan un revólver en la cintura".
Otro vecino, Miguel R., consideró que la inseguridad es generada por otros sujetos que no viven en el barrio Marconi. "Pero la etiqueta nos la ponen a nosotros", se defendió.
De Haedo preguntó a los lugareños si había mejorado la seguridad con la llegada de la Policía al barrio. Estos respondieron que, al principio, aplaudieron el arribo de la Policía pero, con el correr de los días, la disconformidad comenzó a aumentar.
Miguel R. señaló que los policías "no hacen distinciones de buenos y malos y nos tratan a todos como pichis. La mayoría de las personas del barrio trabajamos clasificando basura o en la construcción. Sin embargo, si los mirás demasiado a uno de los policías te detienen y te dejan encerrado todo un día en un furgón".
Julia B. dijo que "los policías y los vecinos sabemos quiénes son los delincuentes. Nadie entiende por qué no los capturan de una vez".
La temática común de las conversaciones con De Haedo giraban en torno a la inseguridad, la falta de trabajo y la suciedad que hay en el barrio.
"Esta es una zona totalmente desprotegida (por el Estado). Nadie nos ampara", dijo Florencia W. La falta de iluminación, agregó, "es otro de los problemas que tenemos aquí".
De Haedo afirmó que ese tema "está vinculado a la inseguridad. Además, para la Intendencia hay dos Montevideo: la de la costa que es la cara bonita para los inversores y luego el patio del fondo".
Otros vecinos, que vivían en el asentamiento 2 de Febrero ubicado al costado del Marconi, afirmaron que la zona es un lodazal. "El frente que da a la calle está bastante bien. Pero al internarse en los pasajes, los ranchos se levantaron en el medio del barro donde los vecinos crían chanchos", explicó Juana A. al candidato blanco.
Los cuestionamientos a la Intendencia de Montevideo se repetían en los diálogos de los vecinos con De Haedo.
Julián N. indicó que jerarcas de la comuna capitalina prometieron invertir US$ 15.000 en la plaza Itacumbú y solo "colocaron dos palos. Estamos en un barrio olvidado" por la Intendencia de Montevideo.
Miguel R. recordó que los vecinos pidieron saneamiento a la IMM y que sus planteos no fueron escuchados. "Solo pusieron luz en el Pasaje A del Marconi. La suciedad acá es enorme. Nos marginan en todo. Pedimos un tablado y tampoco tuvimos respuestas", indicó.
Otro de los temas que preocupan a los vecinos es la falta de trabajo. Muchos de los residentes del Marconi viven de la clasificación de la basura. De Haedo les propuso que crearan una cooperativa para mejorar sus ingresos. Los vecinos le respondieron que era muy difícil armar un emprendimiento de esas características. "Cada uno tira para su lado", dijo Julián N.
La recorrida de De Haedo continuó luego por otros barrios de la periferia.
Prontuario de sangre
Durante varios años, los vecinos del Marconi recordarán el comienzo de 2010: dos muertos y varios incidentes con disparos en enfrentamientos entre dos grupos.
Según la Policía, el espiral de violencia comenzó con una rapiña realizada por un menor conocido como "El Maca" en la esquina de Torrecelli y Salustio.
Allí vivía Víctor Horacio Sacramento Gutiérrez, de 26 años, quien recientemente había salido de la cárcel. Poco después, Sacramento Gutiérrez increpó a "El Maca" por haber hecho la rapiña en ese lugar, ya que ello lo podía incriminar.
Días más tarde, "El Maca" volvió al lugar montando en un caballo y llamó a Sacramento Gutiérrez. Cuando este salió de su casa, el menor lo mató. Amigos del muerto, a su vez, ultimaron a "El Maca".
Durante dos días, los vecinos escucharon los disparos que intercambiaban los dos grupos.
El 19 de febrero, la Policía irrumpió en el barrio.