LUCÍA BALDOMIR
Las AFAP comparten la visión oficial sobre introducir cambios al sistema de seguridad social para hacerlo más sustentable en vistas del envejecimiento de la población. Proponen extender o universalizar la obligación de hacer aportes mixtos.
El último encuentro del Diálogo de la Seguridad Social bajo la administración de Tabaré Vázquez dejó planteados varios puntos a analizar en el marco del entonces futuro gobierno, especialmente el de la discusión sobre el futuro de las AFAP.
Habiendo asumido José Mujica como presidente, el director Nacional de Seguridad Social del Ministerio de Trabajo, Roberto Baz, volvió a poner el tema sobre la mesa.
"Pretendemos que en este período, si no se hace una reforma estructural, por lo menos queden sentadas las bases para que se pueda hacer una reforma profunda", dijo Baz al semanario Búsqueda.
El funcionario descartó que se hable de "AFAP sí o AFAP no", pero recalcó la preocupación que genera el envejecimiento poblacional que tarde o temprano terminará en que los activos no alcancen para financiar las pasividades que se pagan por fuera del sistema de capitalización individual.
Por lo pronto, según un trabajo del Banco de Previsión Social (BPS) denominado "Mejoras en la esperanza de vida y sostenibilidad de los regímenes de seguridad social" elaborado por Adriana Scardino, se concluye que "el continuo crecimiento de los adultos mayores de 64 años, a lo que podemos sumar el crecimiento acelerado de los "viejos más viejos", generará situaciones insostenibles para las generaciones más jóvenes".
En esas condiciones, además, "sería previsible que las diezmadas generaciones de activos no pudiesen soportar las enormes tasas de aportes necesarias para intentar equilibrar las erogaciones que se generen a partir del cumplimiento de los derechos de grupos de personas de edad más numerosas. En tal entorno, el cumplimiento del pacto intergeneracional podría ser dudoso", dice.
Por lo pronto, en Uruguay de 1950 había 12,9 personas adultos mayores dependientes por cada 100 activos entre 15 y 64 años. Actualmente ese guarismo es de 21,3 y se espera que alcance el 37 a mediados del siglo XXI, según el informe.
Asimismo, mientras que a mediados del siglo pasado, los adultos mayores equivalían a menos del 30% de los menores de 15 años, en la actualidad el guarismo ha pasado a 58 y para el año 2050 se espera que el índice llegue a 119, "lo que nos estaría indicando que por cada 100 menores de 15 años tendremos 119 adultos mayores de 64 años".
Las AFAP son conscientes de esta problemática y por eso consideran que se deberían instrumentar algunas modificaciones de forma de evitar un problema financiero como el que se vislumbraba en 1995 cuando se aprobó la reforma del sistema de seguridad social que rige actualmente.
La gerenta general de Unión Capital, María Dolores Benavente, dijo a El País, que lo que se debería hacer es "reducir el primer nivel de aportes bajo el cual los trabajadores no tienen que aportar y que hoy está en $ 22.229, entre otras cosas, para hacerlo más justo para los jóvenes".
Según Benavente, cuando comenzó a regir la nueva ley, esa brecha "arrancaba en los $ 5.000 unos US$ 787 de esa época y hoy equivale a más de US$ 1.000, lo que es un poco alto y no se justifica", especialmente tomando en cuenta que, según datos del BPS, el salario promedio de los trabajadores que aportan al organismo es de $ 11.000.
Es más, la ejecutiva de Unión Capital fue más allá y dijo: "Habría que generalizar el sistema para quitarle presión al reparto". Es que, "en la medida que el primer pilar de reparto no desapareció el problema demográfico se repite, simplemente que con la reforma se postergó y redujo el déficit de la seguridad social que se preveía en cuatro puntos del Producto Interno Bruto", explicó.
Benavente dijo que también se debería combatir la informalidad privada que "hoy ronda el 38%".
Según el presidente de República AFAP, Héctor Olmos, "todo el mundo está de acuerdo en que puede producirse un colapso en la seguridad social en virtud de la situación demográfica del país; es indudable, pero eso es algo que está surgiendo en todo el mundo". Por ello comparte que el sistema mixto "quita presión al sistema financiero del Estado" y por esto "hay que seguir con él".
Al igual que Benavente, Olmos considera que una alternativa a modificar es "bajar el límite" a partir del cual se aporta o directamente "hacerlo obligatorio para todos y al final, cuando la persona se vaya a jubilar, hacer una evaluación sobre si la favoreció o no".
El presidente de República AFAP, dijo que según estudios que se han hecho, existe un "4% o 5% de los trabajadores a los cuales el sistema mixto no les sirve porque aportan poco o porque no trabajan continuamente". De este modo, cree que si al evaluar la conveniencia resulta que la jubilación por el BPS es más conveniente que la que recibe por la AFAP, la persona podría tener el derecho de jubilarse "sólo por el pilar solidario".
Rechazan que se elimine lucro por administrar
El programa de gobierno del Frente Amplio para este período estableció que uno de los compromisos será la "extinción progresiva del lucro de las AFAP".
Las autoridades de esas empresas consideran que este planteo se basa en una comprensión errónea de lo que son las administradoras y lo que hacen.
El presidente de República AFAP, Héctor Olmos, dijo que las administradoras no "administran la seguridad social, eso lo hace el BPS, lo que hacemos es una especie de tercerización".
"Yo no lo creo capaz (al Estado) de poder administrar un sistema de inversión como el de la gestión de fondos de ahorro de los trabajadores, entonces eso justifica que obviamente un servicio tercerizado tiene que tener un lucro porque si no, no lo practica nadie".
Olmos admitió que "quizás el lucro se pueda disminuir" pero no eliminar.
En la misma línea, la gerenta de Unión Capital, María Dolores Benavente, afirmó que las administradoras de fondos de ahorros previsionales "tienen como objetivo administrar de forma eficiente los fondos; no son empresas de seguridad, ese es el BPS, nosotros somos administradores de fondos". Benavente dijo que de cada $ 100 de ahorro que se genera $ 63 es el "valor que se agrega" y $ 37 es el aporte neto de la comisión y eso "no ocurriría si la administración no fuese profesional".
La ejecutiva agregó que con la rentabilidad en Unidades Reajustables del fondo fue de 9% desde que se creó "y eso que pasamos dos crisis entre medio, no hay inversión que haya dado ese resultado".
Precisamente en el contexto de crisis es que Unión Capital registró una rentabilidad negativa superior a la del sistema lo que obligó a Itaú -100% accionista- a tener que capitalizarlo durante varios meses.
"Eso demuestra que las AFAP no siempre ganan", remató Benavente.
Aún así se estima que en 2009 las AFAP ganaron unos US$ 16 millones por la administración de los fondos debido al incremento que tuvieron los salarios de los trabajadores a lo largo del año sumado a la incorporación de afiliados que se produjo en todo 2009 y que alcanzó a cerca de 66.000 trabajadores, según la última Memoria Trimestral del Régimen de Jubilación por Ahorro Individual Obligatorio publicada por el Banco Central.
Crece el número de afiliados
En febrero había 922.748 trabajadores afiliados a las AFAP, lo que representa 70.945 más de los que había un año atrás. La mayor parte de éstos (37,9%) estaba afiliado a República AFAP y le seguían Afinidad, Unión Capital e Integración, según datos del Banco Central. Asimismo, el Fondo de ahorro previsional de todo el régimen tenía un valor de $ 105.201 millones a febrero, lo que implica $ 34.416 millones más que los que tenía en igual mes de un año antes y $ 2.441 millones adicionales que en enero. El 84,4% del Fondo estaba invertido en moneda nacional. Asimismo el 56,3% correspondía a títulos de deuda del Estado.
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