El general Miguel Dalmao negó hoy ante el juez Rolando Vomero y la fiscal Mirtha Guianze de tener conocimiento sobre la muerte de la militante de la Unión de Juventud Comunista (UJC) Nibia Sabalsagaray, acurrida en una unidad militar en junio de 1974.
Acompañado por un abogado, Dalmao -actual jefe de la Región del Ejército IV con asiento en Minas- se presentó pasadas las 8 de la mañana en la sede de la calle Misiones y desmintió haber visto torturas durante su trabajo en el Batallón de Transmisiones N° 1, al que estaba asignado cuando ocurrió el caso.
Tras tres horas de indagatoria, el general se retiró del juzgado por la calle 25 de mayo. A la salida, los abogados de la familia Sabalsagaray dijeron a Canal 4 que las declaraciones del militar no conformaron. "Parece que tomara como estúpidos a todos", expresó el abogado defensor Juan Errandonea.
Dalmao fue el primer oficial en actividad que declare como indagado en un caso de violación de derechos humanos.
A fines de 2008, dos ex reclusos del Batallón, aseguraron ante la Justicia que un guardia les dijo que Sabalsagaray había fallecido, a causa de que a Dalmao "se le había ido la mano" al interrogarla. En ese entonces, el militar tenía el grado de alférez.
En octubre de 2009, la Suprema Corte de Justicia declaró inconstitucional la Ley de Caducidad aplicada a la investigación de este caso.
EL PAÍS digital en base a Ansa