GUSTAVO TRINIDAD
La Policía advierte sobre un nuevo embate de estafas a partir de ofrecimientos de contratos para trabajar en cruceros por el Caribe. Los delincuentes se aprovechan de la necesidad de trabajar de las víctimas.
Hubo varias denuncias de víctimas en los últimos meses por lo que fuentes de Investigaciones de Jefatura consultadas por El País, indicaron que ante cualquier ofrecimiento de este tipo se debe chequear la veracidad en la propia empresa que se menciona, más allá del teléfono que se da como contacto para formalizar el contrato. A una de las víctimas, que quedó anclada en Costa Rica, el consulado uruguayo debió pagarle el pasaje, luego de que le sacaran cerca de US$ 5.000, dijeron a El País fuentes diplomáticas.
"Nos complacemos en informarle que usted ha sido seleccionado para formar parte de nuestro equipo de trabajo. Reciba una cordial bienvenida de Cruceros Costa Rica. De acuerdo a la información suministrada por su persona, usted fue seleccionado para desempeñarse en el puesto de Servicio al Cliente, ganando un salario mensual de $9.000. Favor comunicarse a la brevedad posible con nuestro asesor al 00 (506) 87045890, para confirmar lo relacionado con su tíquet de avión y salida del país, así como la firma del contrato", reza la respuesta que una de las víctimas, recibió luego del primer contacto. A partir de esto los estafadores solicitan a la víctima que efectúe giros en dólares para pagar la mitad del pasaje y para tramitar la visa.
A TIEMPO. "Vi el aviso en el diario y en un portal de empleo. Cuando les dije que era uruguayo enseguida me dijeron que ellos habían trabajado y tenían buenas referencias de los uruguayos. Después me pidieron el curriculum y el domingo me dijeron que el 18 de febrero tenía que estar en Costa Rica para salir el 22", contó a El País un joven que desconfió y evitó convertirse en otra víctima.
"Mi cargo iba a ser de relaciones públicas, entonces busqué por internet y vi que los sueldos en los cruceros por esos cargos oscilan entre los US$ 1.500 y US$ 2.000 entonces no me gustó nada. A esto se agregó que me mandaron formularios sin ninguna dirección. Como no los llené me llamaron por teléfono el domingo y en cuanto les dije que había cambiado de idea me cortaron el teléfono", contó el joven.
Las víctimas hasta el momento se cuentan en Montevideo, Salto y Lavalleja.
Los investigadores de Delitos Económicos han detenido y enviado a la justicia a varios estafadores que efectuaron maniobras similares pero que actuaban en Uruguay. El último procesado en el país fue en agosto del año pasado. En este último caso, como en otros, los delincuentes consuman la estafa desde otros países, lo que dificulta la acción de los policías uruguayos.
"Lo que hacemos en estos casos es recopilar la información y remitírselo a Interpol que a su vez pone en conocimiento a sus pares de los países desde donde creemos que se están haciendo las estafas", explicó una fuente policial a El País. "Esta es una maniobra que cada tanto vuelve a aparecer, lo mejor es el cuidado que deben tener las propias personas", apuntaron las fuentes.