Confusa y movida noche en el Teatro de Verano

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El País

Nervios, rumores de heridos graves, Bomberos y ambulancias que llegaban con sirenas abiertas, gradas que aparentemente se habían venido abajo. Por un momento y para algunas personas, el Carnaval fue lo menos importante anoche en el Teatro de Verano. Al final no pasó nada.

Los bomberos llegaron cuando todavía estaban actuando los conjuntos porque habían recibido la información de que una grada se había caído y varias personas resultaron heridas. También lo hicieron ambulancias. En realidad, ninguna tribuna se cayó, no hubo heridos de ningún tipo y la mayoría de los presentes no se enteraron de lo que estaba pasando.

Este hecho, junto a la caída de fuegos artificiales dentro del Teatro —arrojados desde el exterior del predio— generaron una discusión entre Bomberos que querían suspender la jornada y la Intendencia que se oponía ya que no había pasado nada.

Los primeros manejaban la información, que finalmente fue confirmado como un rumor, de que varias personas habían sido quemadas de gravedad por la caída de los fuegos artificiales. El director de Turismo de la IMM, Fernando González, afirmó que los médicos que se encuentran toda la noche en el lugar desmintieron esa información (ver nota relacionada).

Finalmente la jornada transcurrió con total normalidad, los conjuntos actuaron, la gente disfrutó y solo unos pocos se dieron cuenta de la discusión. González, afirmó hoy a radio Carve que lo principal es llevar tranquilidad a la población de que todo está bien y que tanto los informes de Bomberos como municipales sobre lo ocurrido anoche establecen que en ningún momento hubo peligro para el público presente o para los artistas.

Sobre el episodio de las "gradas caídas", González aclaró que se trata del tercer anillo de gradas que desde hace tres años coloca Daecpu para ampliar la capacidad del Teatro de Verano. En realidad la estructura sufrió un pequeño hundimiento, normal en estas circunstancias.

"El pequeño hundimiento tiene que ver que cuando uno pone una estructura sobre la tierra, y no sobre un piso firme, hay un hundimiento natural por el peso de la misma", explicó el jerarca municipal. Y recordó que lo mismo ocurrió el año pasado. "Lo extraño es que teniendo todos los controles, permisos y firmas de arquitectos e ingenieros habilitantes" se corrieran los rumores, agregó.

El máximo peso que la grada soporta es el de 900 personas, la cantidad que había anoche. Lo principal, dijo González, es aclarar que los informes técnicos establecieron que en el momento de máximo peso no hubo peligro para los asistentes.

Pero la alarma se generó porque en "alguna radio" dijeron que había caído una de las gradas. "No dijo que de forma intencional, pero los rumores son como una bola de nieve", expresó el director municipal.

Fue aquí cuando comenzaron los problemas de comunicación. González criticó el accionar del oficial de Bomberos que se encontraba en el lugar, como lo dispone la ley. "El oficial a cargo me dijo que es lo que hacen siempre. Entiendo que si hay un siniestro vengan con sirenas abiertas, pero si es para hacer una inspección no entendí por qué lo hicieron", dijo.

Además comenzó a circular la versión de que un camión municipal ingresó al lugar para retirar parte de la grada que se había caído. Eso, continuó González, se lo dijo Bomberos frente a muchas personas. "Yo les pedí que no lo dijeran más porque no era cierto. Quien conoce el Teatro de Verano sabe que es imposible, si hay más de 4.000 personas, que entre un camión sin que la gente lo vea".

González dijo que enfrentó grandes dificultades para comunicarse con el oficial y que le respondieran las preguntas que le formulaba al efectivo. "De este tema intentaré hablar hoy con el ministro (del Interior) Jorge Bruni".

El jerarca afirmó que el nerviosismo generado por los que se podría haber provocado un caos, como una avalancha por ejemplo. "Esa es la preocupación. Cómo estamos frente a este tipo de cosas", puntualizó.

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