ALEXANDER LALUZ
Luego de seis años, el cierre de temporada del teatro Solís con Daniel Viglietti devino ritual ciudadano y musical. Hoy, a las 21, ese ritual vuelve a cumplirse pero en el Plaza, conseguido de apuro para esta noche después del sorpresivo paro de Adeom.
"En general lo que hago es un recorrido, porque tengo que hacer el equilibrio entre lo que la gente no me perdona que no cante y lo que yo no me perdonaría no cantar, que son cosas más recientes o nuevas". Con estas palabras Viglietti no hace más que constatar una pauta (o exigencia inevitable) de lo clásico: la correlación entre las obligaciones hacia fuera y hacia adentro que, después de cinco décadas de escenarios, ejerce todo su peso a la hora de definir un repertorio.
Y así será esta noche, cumpliendo otra vez con un ritual dentro del ritual: mantenerse en la condición "del albañil que trabaja con la mezcla" y la síntesis en algo diferente. "Es decir, puedo recorrer los últimos discos editados hasta ahora, que son Trabajo de hormiga, el último, y Devenir, el penúltimo. Puedo pasar por la discografía de la época de Canciones para el hombre nuevo, Canciones chuecas, Hombres de nuestra tierra -el que hice con (Juan) Capagorry-, y traer de aquí o de allá algunos temas. O saltar a la otra punta del tiempo, a los comienzos de los sesenta con alguna canción de Canciones folklóricas y 6 impresiones para canto y guitarra".
De este otro extremo del tiempo, la mezcla recibirá como atractivo adicional, el estreno de una canción de su próximo disco, Canciones humanas, que está en plena fase de gestación. Un proyecto que, más allá de la certeza de su título, tiene un rumbo todavía abierto. "Aún no ha comenzado la fase de grabaciones, sino que estoy reuniendo el contenido. Pero quiero que salga en 2010, sí o sí".
Toda esta trama de historias, memorias y estrenos, tendrá también como protagonista a la Banda en Sol Mayor, que acompaña a Viglietti desde hace varios años, aunque "quizás algunos menos -recuerda- de seis, que es el tiempo que vengo haciendo este concierto en el Solís".
Este grupo, como él lo define, es una reunión experiencias musicales, técnicas y estilos de igual solvencia y diferentes trayectorias: Andrés Bedó en piano, Carlos Da Silveira en guitarra, Pablo Somma en flauta y Jorge Trasante en percusión.
"Ellos le han dado una dinámica diferente a mi trabajo, porque si bien por otro lado continúo con mi tarea de solista, sobre todo en los viajes, se crea otra temperatura de trabajo con ellos, potenciando los cambios, las sensibilidades. Además tiene el valor agregado de que se entienden muy bien entre ellos. Hay mucho compañerismo, nadie se siente más que el otro". Y esto pesa tanto en los arreglos nuevos "como en la revisión de otros arreglos que en su original son excelentísimos. En ese trabajo ellos tuvieron muchísima sensibilidad, pudor, para acercarse a esas realizaciones. Son músicos con mucha sensibilidad, con mucha experiencia, y muy capaces de cambiar de género con facilidad, incluso para transitar entre las expresiones de la música popular y... ¿la impopular?, ¿la culta?". Está claro: la música legitimada como "culta", pero que puede llegar a ser tan impopular como popular, de lo cual Viglietti y la Banda tienen sobrada experiencia y conocimiento acumulado.
Una vez cumplido este ritual de fin de año, el nuevo proyecto discográfico de Viglietti tendrá que compartir agenda con otros compromisos ya asumidos. "Tengo algunos conciertos previstos para el verano. Hay alguno en Punta del Diablo en el local de El Tartamudo, y después está previsto volver a Medio y Medio en Punta Ballena, en febrero". Y para los meses siguientes "tengo un salto a Barcelona, a un festival de canción de autor, y probablemente después de ahí me haga una vueltita por Europa, y por mi vieja tierra de refugio que fue Francia".
Reprogramación con devolución de entradas
"Desde el Teatro Solís hemos tratado todos estos años de ser buenos servidores públicos en todo el sentido de la palabra. Lamentamos que el Sindicato ADEOM no opere en ese mismo sentido con la población, con los artistas, en suma con el devenir normal cotidiano de la ciudad y su gente, entre otras cosas, avisando un día antes del paro", señala el comunicado que confirma la cancelación, el cierre abrupto de la temporada de espectáculos del teatro y el traslado al Plaza (Pza. Cagancha 1129) del concierto de hoy. A quienes no quieran asistir al recital en la nueva locación, les será devuelto el importe de la entrada en la Boletería del Solís durante hoy y luego a partir del lunes 4 de enero hasta el viernes 15 de enero, en el horario de 15 a 20 horas.