Brasilia | El canciller brasileño, Celso Amorim, dijo que el gobierno del presidente Luiz Lula da Silva no pide autorización a nadie antes de tomar decisiones de política exterior, lo cual, ncomoda a "un sector de Estados Unidos".
"Es posible que algún sector de Estados Unidos o algún sector de aquí se haya incomodado" con el encuentro entre los presidentes Lula y Mahmoud Ahmadinejad, observó el diplomático. "Es muy incómodo que Brasil haga las cosas sin pedir permiso", añadió.
Un día antes de la citada reunión, celebrada el 23 de noviembre en Brasilia, Barack Obama envió una carta a Lula sugiriendo que disuada a Ahmadinejad de continuar con su plan nuclear.
"Hablé con la secretaria de Estado Hillary Clinton y no sentí ningún malestar de parte de ella", dijo Amorim.
Recordó que su país es signatario del Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares y defiende el desarrollo de ese tipo de tecnología sólo para usos pacíficos.
"Ahora, por primera vez en muchos años, el presidente Obama ha vuelto a hablar retóricamente de la eliminación total de las armas nucleares "pero es preciso que se den pasos concretos", senaló Amorim.
Amorim inicia hoy una visita a El Cairo, en la que analizará el proceso de paz en Medio Oriente con el presidente de Egipto, Hosni Mubarak y autoridades de la Liga Arabe.
La Cancillería brasileña informó que además de los temas bilaterales, "la pauta del encuentro incluye la situación en Oriente Medio, particularmente el conflicto israelí-palestino, y (la situación) en el entorno africano". ANSA