BAGDAD | THE NEW YORK TIMES
Aun en su estado debilitado, la organización insurgente iraquí Al Qaeda en Mesopotamia sigue siendo un enemigo peligroso que ha mostrado capacidad de recuperación para lanzar ataques terroristas, destinados a desestabilizar a Irak.
Debido a que su acceso al financiamiento es cada vez más reducido y más escasos sus combatientes, la filial de Al Qaeda en Irak ha cambiado su táctica y estrategia, ahorrando recursos con la finalidad de llevar a cabo ataques menos frecuentes, pero cada vez más destructores, que bsucan debilitar el apoyo de la población al gobierno del primer ministro Nouri Kamal Al Maliki, en los meses previos a las elecciones nacionales convocadas para marzo de 2010, explicaron comandantes estadounidenses de alta jerarquía.
"Al Qaeda ha cambiado de ser una insurgencia con una base amplia a una organización terrorista que trata de hacer del gobierno un blanco", indicó el comandante de las fuerzas estadounidenses en Irak, general Ray Odierno, en una breve entrevista.
Los comandantes de Estados Unidos responsabilizan a Al Qaeda en Mesopotamia de tres ataques con bombas importantes en los últimos meses. En la acción más reciente, el 8 de diciembre, varios coches bomba mataron a por lo menos 121 personas. El 25 de octubre, terroristas suicidad destruyeron tres edificios de oficinas públicas, asesinando al menos a 155 personas. En agosto, dos terroristas en coches bomba atacaron los Ministerios de Finanzas y Relaciones Exteriores, matando a unas 122 personas.
Los ataques cuidadosamente planeados muestran que la capacidad de Al Qaeda en Mesopotamia sigue causando estragos, aun cuando la organización en su conjunto está bajo presión cada vez mayor, dijeron funcionarios estadounidenses.
"Al Qaeda se está adaptando al medio", señaló el teniente general Charles H. Jacoby Jr, el segundo comandante estadounidense en Irak, en una entrevista mientras caminaba por un mercado al aire libre en el distrito de Abu Ghraib, predominantemente sunita.
Los extremistas dependen cada vez más en planes de secuestros y extorsiones, incluidos los de los sectores de la producción petrolera y el cementero, para financiar sus operaciones, señaló Jacoby.
Históricamente, Al Qaeda en Mesopotamia había sido una organización dirigida por un número reducido de extranjeros -como Abu Musab Al-Zarqaui, un jordano al que fuerzas estadounidenses mataron en junio de 2006-, pero cuyas filas han estado integradas en gran parte por soldados de infantería iraquíes. Jacoby dijo que cree que algunos iraquíes hoy tienen altas posiciones en la dirigencia y son oportunistas en la selección de los blancos.
PELIGRO. El mayor general Daniel P. Bolger, el comandante estadounidense de mayor rango en Bagdad, dijo que Al Qaeda en Mesopotamia aún opera rutas de suministro de municiones y dinero para los extremistas, desde la frontera siria y el valle del río Eufrates, pero que la afluencia de insurgentes al interior del país bajó drásticamente en los últimos años.
Jacoby y Bolger acompañaron al almirante Mike Mullen, jefe del Estado Mayor Conjunto, en un recorrido por la zona de Abu Ghraib.
Mullen señaló que informes de inteligencia estadounidense indican que no se ha detectado una gran afluencia de combatientes extranjeros hacia Irak.
"Probablemente sea algo más parecido a (ataques) muy focalizados, muy bien planeados", dijo. "Parece que Al Qaeda apunta hacia allí. Está enormemente reducida en Irak, pero todavía es peligrosa".