Las jubilaciones serán cada vez menos generosas

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THE ECONOMIST

El proceso de envejecimiento de la población de diversos países afectará a los mercados financieros. De acuerdo con la teoría del ahorro durante el ciclo de vida, que Franco Modigliani y Richard Brumberg expusieron a comienzos de los años `50, la gente intenta suavizar el consumo a lo largo de su vida, gastando más en sus años jóvenes y en la edad avanzada.

Según la teoría de Modigliani y Brumberg, las personas ahorran más en el periodo intermedio de años. Por tanto, a medida que las poblaciones envejecen, los ahorros en la economía en su totalidad se reducirán y los activos serán vendidos. Esto ha llevado al temor por un "derrumbe de activos", si todo el mundo vende a la vez. Sin embargo, varios estudios académicos, hasta el momento, no han encontrado suficientes pruebas al respecto.

Por ejemplo, las personas de mayor edad en Estados Unidos ahorran menos que las de mediana edad, aunque como grupo el ahorro no es mucho menor.

James Poterba, profesor de economía de MIT, indica que en Estados Unidos hay tres tipos de hogares con jubilados: los que tienen menores niveles de ingresos, que quizás son la cuarta parte del total, los que mantienen un nivel cercano al que tuvieron antes, a través de la seguridad social y el seguro de enfermedad Medicare, y hasta tienen algunos ahorros y los más ricos, que son entre 10% y 15%, quienes tienen activos significativos y pueden no tener necesidad de recurrir a ellos y reducirlos. La mayoría está en una situación intermedia, ya que tendrá que depender de sus propios y con frecuencia inadecuados, ahorros, durante sus años de retiro.

En lo que respecta a las finanzas públicas, una población que envejece constituye un enorme dolor de cabeza. En los países donde las jubilaciones del sistema estatal forman el grueso de los ingresos de los años de retiro, esas prestaciones consumirán una parte mucho más grande del presupuesto o deberán ser mucho menos generosas, lo que enfrentará resistencia política. No hay que olvidar que en los países en los que no hay voto obligatorio, las personas de mayor edad son más proclives a emitir el voto que las más jóvenes.

El gasto en salud, que en la mayoría de las naciones ricas ya ha estado creciendo de manera sostenida, es probable que aumente de manera aún más acelerada a medida que los pacientes tienen más años. Debido a un enorme incremento de las personas que tienen más de 80 años, mucho más dinero será necesario para proveer atención a largo plazo para ellas, a medida que se van debilitando. También se requerirá analizar el tema con mayor detenimiento.

¿Qué puede hacerse? El Fondo Monetario Internacional (FMI) sostiene que el impacto fiscal de la crisis financiera refuerza la urgencia de introducir reformas. A los habitantes de los países ricos deberá quitársele la expectativa de que las jubilaciones serán cada vez más generosas y que los planes de atención de la salud englobarán todas las posibilidades. Debido a que ahora tienen más expectativa de vida, y en su mayoría en buenas condiciones de salud, deberán aceptar que también deben trabajar por más años y que sus jubilaciones serán más chicas.

¿La recesión facilitará o dificultará la introducción de las reformas necesarias? Si las personas se sienten más pobres, pueden pensar que el gobierno debe hacer más por ellas y no menos. Sin embargo, algunos dicen que si todo está en situación de alteración, es más fácil hacer los cambios.

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