Dieta exprés pasa factura a la salud

| Llegada del verano aumenta la presión por bajar de peso

Una mala alimentación, fruto de una dieta de emergencia puede hacerle al cuerpo más daño que los kilos de más.

Dietas existen miles, quizás tantas como la creencia de una solución rápida y definitiva.

Las dietas rápidas o extremas están de moda, fundamentalmente cuando el verano se acerca y está la necesidad de disminuir esos rollitos sumados durante el invierno. Sin embargo, las personas que exponen su salud a este tipo de regímenes no saben, en realidad, el efecto que causa en su metabolismo la búsqueda del tan ansiado peso ideal.

En una entrevista que recoge La Segunda.com la Dra. Papaprieto, una nutricionista chilena, expone que estas malas prácticas promueven el dejar de comer ciertos alimentos que tienen el rótulo de engordar y consumir otros de menos calorías.

En estos regímenes límites no se contempla el ejercicio ni menos una alimentación balanceada con todos los requerimientos que el organismo necesita. En el fondo, cuando una persona decide someterse a un tratamiento de shock, aunque le ayude a bajar de peso, eso es sólo a corto plazo y por cierto puede provocar diversos problemas de salud. Ejemplo de ello es que un exceso de proteínas se asocia con problemas al riñón, mientras que un déficit de hierro o vitamina B12 a la anemia. También puede provocar una baja importante en las defensas de nuestro cuerpo, estreñimiento y lo más peligroso es que si la dieta es prolongada puede, incluso, provocar desnutrición aguda.

El tema fundamental de estas "milagrosas" dietas, es que si bien se pierden unos kilos, estos corresponden más bien a agua y masa muscular y no a grasa como debiera ser.

Además, bajo un ritmo de alimentación restringido, que elimina cientos de productos que aportan distintos componentes a nuestro organismo, el cuerpo -al correr de los días- comienza a manifestar ciertos signos de alerta, como "dolores de cabeza, insomnio, mal humor, piel seca, estreñimiento, náuseas, etcétera", advierten los especialistas.

Lo primero que las personas deben saber es que bajar de peso no es una actividad de un día o de una semana, poco a poco se va acumulando el exceso de peso, y lo que las personas no deberían pensar es que lo que se acumula en 4 o 5 meses lo puedan bajar en 15 días.

A modo de conclusión, bajar de peso es un proceso largo y progresivo basado en los cambios de hábitos, que permiten evitar la mala nutrición y el efecto yo-yo.

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