SEBASTIÁN CABRERA
El Senado ratificó ayer la ley de alcaldías, pero el tema sigue en discusión en el Frente y no está dicha la última palabra: los diputados del MPP y Asamblea Uruguay reiteran que debe aplazarse la elección y no respaldan lo votado por la otra cámara.
Un rato antes que el Senado votara ayer un proyecto que elimina el artículo 23 de la ley de descentralización -con lo cual se limita la cantidad de alcaldías que se elegirán- y que permite que los candidatos a intendente y alcalde se voten en hojas separadas, Lucía Topolansky (que en estos días actúa como diputada) reiteró que la ley debe aplazarse y que debe crearse una comisión que discuta el tema en marzo. "Hay que saldar los inconvenientes y en 2015 iríamos con la ley sin problemas", afirmó.
El coordinador de la bancada de diputados, José Carlos Mahía (Asamblea Uruguay), dijo ayer a El País que está de acuerdo con lo que dice "la compañera Lucía", ya que "una mala aplicación de la descentralización puede ir en contra de la idea de descentralizar".
El coordinador protestó por cambios incluidos ayer en el Senado a último momento y dijo que "la bancada de diputados no fue consultada".
Mahía y otros diputados se reunieron el domingo pasado con José Mujica y Danilo Astori para plantear la modificación de varios aspectos de la ley de descentralización y allí quedó claro que para eso había que postergar la elección de alcaldes, lo cual después no se concretó ante la protesta del presidente Tabaré Vázquez.
La bancada de diputados definirá el lunes qué hacer y el martes trataría el proyecto en cámara. "Nosotros solo estamos comprometidos a eliminar el artículo 23, eso decidió la Mesa Política. Nuestros reparos siguen siendo válidos", indicó el diputado Mahía.
RECLAMO. El sistema de alcaldías tiene otra amenaza por delante: el senador Francisco Gallinal adelantó que promoverá en el Partido Nacional una demanda de inconstitucionalidad contra la ley de descentralización, en consulta con constitucionalistas. Gallinal dijo que la ley no fue sancionada con mayorías especiales, a pesar de ser ley electoral. Además, la norma delega en juntas departamentales la definición de aspectos electorales. "Es una ley de burocratización, genera cientos de cargos rentados", indicó.
Los cambios fueron aprobados con los votos del Frente y parte de la bancada blanca: 20 en 24. Además de la eliminación del artículo 23, se facultó a la Corte Electoral a reglamentar la norma y se agregaron artículos de último momento.
Uno de ellos, propuesto por el senador frenteamplista Víctor Vaillant, plantea que los candidatos a alcalde tengan al menos 18 años y estén radicados dentro del municipio. Además, el senador blanco Luis Alberto Heber planteó un aditivo para que los candidatos a intendente y edil vayan en hojas separadas a los candidatos a alcalde y concejal, lo que avala el voto cruzado dentro de cada partido.
Ese artículo fue apoyado por el Frente pero estuvo en duda hasta último momento porque se precisaban dos tercios de la cámara. Los senadores Gallinal y Gustavo Lapaz (UNA) rechazaron el artículo y debió entrar a las apuradas el herrerista Gustavo Penadés para lograr la mayoría especial requerida.
Mahía rechazó a priori que pueda ser alcalde alguien de 18 años y que se vote en hojas separadas, ya que eso habilita "las cooperativas" de votos: "Así ganará en cada localidad el lema que tenga más votos y no el alcalde con más votos".
El voto "cruzado" estará habilitado dentro de cada partido, pero se anulará si se pone en el sobre una lista de un intendente de un partido y un alcalde de otro. La elección será un verdadero rompecabezas para el elector, que también verá anulado su voto si pone una hoja de un alcalde en un barrio o ciudad donde ese alcalde no se postula. Los tres partidos coincidieron que lo ideal es que los candidatos a alcalde no tengan lema, pero para eso debe reformarse la Constitución.
"Uso y abuso del poder"
Ni la Navidad calmó los ánimos en el Senado. El senador Francisco Gallinal insistió en que el proyecto que se votaba requería mayoría especial, por ser ley electoral. El vicepresidente Rodolfo Nin Novoa le contestó: "No se precisan dos tercios. El que cuestione la constitucionalidad, que se presente a la Suprema Corte". Gallinal le retrucó que se hacía "uso y abuso del poder". Y Nin concluyó: "No hago ningún abuso, hago un uso honesto".