LAUREANO BUTTENBENDER
La cosecha de trigo será de 1,8 millones de toneladas y es récord por segundo año consecutivo, mientras que la intención de siembra de soja supera las 847.000 hectáreas, confirmando su crecimiento ininterrumpido desde la zafra 2000/2001.
El resultado de la "Encuesta agrícola Primavera 2009" presentado ayer por la Dirección de Estadísticas (DIEA) confirma el auge y expansión de la agricultura de secano en la última década que ya supera 1,7 millones de hectáreas.
La encuesta, realizada entre el 23 de noviembre y el 15 de diciembre pasados, confirmó un área total de cultivos de invierno de 720.700 hectáreas, 1,3% más de la intención de siembra manifestada en julio pasado. De este total, el trigo aumentó su área de siembra respecto a la zafra anterior en 70.000 hectáreas, ubicándose en 546.000 hectáreas, lo que confirma un crecimiento constante desde la campaña 2006/2007. Según los datos de DIEA, para encontrar una siembra de trigo similar a la de esta zafra, hay que remontarse al año agrícola 1976/1977 cuando se sembraron 543.000 hectáreas.
A pesar de que en algún momento al comienzo de la cosecha se manejó una caída en los índices de productividad del trigo como consecuencia de los excesos de lluvia, los datos de DIEA confirman un rendimiento promedio por hectárea de 3.294 kilos, lo que estaría llevando la producción total al récord absoluto de 1,8 millones de toneladas. Si se tiene en cuenta que las necesidades domésticas del grano son del orden de las 450.000 toneladas, el saldo exportable sería de 1,35 millones. De todos modos, aún falta determinar qué volumen de trigo no alcanzó los parámetros mínimos para exportación como consecuencia de la pérdida de calidad panadera causada por el exceso de precipitaciones.
En cuanto a la cebada, el área estimada de 140.000 hectáreas se encuentra 8% por encima de la siembra anterior y es la mayor de la última década. El rendimiento por hectárea también se ubicó en términos elevados al alcanzar 3.294 kilos por hectárea, una productividad solamente superada por la zafra 2006/2007.
Verano. Mientras, la intención de siembra global de cultivos de verano fue estimada por DIEA en algo más de 1,028 millones de hectáreas, lo que representa un crecimiento de 30% respecto de la campaña anterior y supera en 15% la intención manifestada por los productores en julio pasado.
El crecimiento ininterrumpido de la soja en los últimos diez años y la consolidación del maíz como segundo cultivo de verano, es lo que explica esta expansión.
En el caso de la soja, de concretarse la intención manifestada por los productores, se estarían sembrando 847.700 hectáreas, con 334.600 hectáreas de primera y 513.100 hectáreas de segunda.
El maíz, en tanto, superaría las 108.000 hectáreas sembradas, con lo que confirma el cuarto año consecutivo de aumento.
En el otro extremo se encuentra el girasol con una intención de siembra casi 80% menor a la de la zafra anterior, ubicándose en 12.000 hectáreas. Si bien este cultivo tuvo pronunciados altibajos de siembra en los últimos años, hay una tendencia a la baja que se verifica desde la zafra 2002/2003.
De acuerdo con el informe de DIEA, los cultivos de verano se encuentran concentrados en la zona agrícola tradicional del litoral oeste. En esa región, Soriano aporta casi la cuarta parte del área total y Río Negro, Paysandú y Colonia acumulan más de las dos terceras partes del área.
En el momento en que se realizaban las tareas de campo para la encuesta, ya se habían sembrado 322.000 hectáreas, lo que equivale al 31% del área total de cultivos de verano. Las siembras de segunda presentaban un atraso importante. La soja, el cultivo que estaba más adelantado, sólo alcanzaba una siembra de 2%.
Las cifras
720,7 hectáreas fue la intención de siembra de cultivos de invierno denunciada por los productores en el marco de la encuesta DIEA
450 mil toneladas hacen falta para cubrir el consumo interno de trigo en Uruguay; el saldo exportable sería 1,35 millones de toneladas.
Costos que son más altos
El técnico de DIEA, José María Ferrari dijo que las lluvias complicaron la tarea de cosecha de cultivos de invierno y el grado de avance apenas alcanzaba al 15% del área al momento de realizar la encuesta. Al norte del Río Negro la cosecha comenzó antes, pero en Soriano, Colonia, San José y parte de Flores prácticamente no se podía entrar a las chacras. Esto alteró totalmente la logística de cualquier año normal, dijo Ferrari, lo que también trajo aparejado un aumento de costos para el productor porque hay que trasladar con tolvas y tractores a caminos más firmes donde pueden acceder los camiones. Si bien hay una dotación de maquinaria que en años normales es más que suficiente, se generó una demora en toda la cadena, dijo el técnico. Aunque no hay una estimación, en estos últimos días se avanzó mucho en la cosecha y es de esperar que antes de fin de año se termine la trilla.
En cuanto a los problemas de sanidad y calidad panadera que presentó el trigo al inicio de la cosecha, Ferrari dijo que al norte del Río Negro no había fusarium y sí lo había en el sur, al igual que los trigos germinados. Si bien se estima que hay unas 83.000 hectáreas de invierno con problemas, el resultado final lo darán las empresas que reciben el grano, dijo Ferrari.