Informe forense sostiene que fue homicidio: policías otra vez a juez

Seccional 15ª. Detenido murió por asfixia; oficial y seis agentes detenidos

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V. RUGGIERO Y E. BARRENECHE

Nelson Daniel Tourreilles Ferreira (34) fue velado ayer en la casa fúnebre Salhón y sepultado en el cementerio del Norte. Un subcomisario y otros seis policías de la Seccional 15ª volverán a ser interrogados hoy por el juez.

Rabia, tristeza, indignación, hipótesis de lo ocurrido y recuerdos reinaban entre las 30 personas que acompañaban el cuerpo a primera hora de la tarde de ayer en la funeraria.

Con el certificado de defunción en la mano como prueba, y detalles de las horas vividas el domingo, los familiares de Nelson Tourreilles pedían justicia. Es que el documento firmado por el médico forense, Guillermo López, dice que Tourreilles Ferreira sufrió una "asfixia interna" e "infiltraciones masivas de sangre en pulmones".

El médico señala, además, que el deceso fue como consecuencia de "homicidio".

El hombre fue trasladado desde la Seccional 15ª al Hospital Pasteur el domingo al mediodía luego de ser detenido en el domicilio de un matrimonio en la calle Diego Velázquez. Según un informe del hospital que mostraron los familiares a El País Tourreilles ingresó a las 13.30 horas a la institución. Y había fallecido a las 13 horas.

Palmira, la madre del fallecido, aseguró que cuando ella llegó a la Seccional a las 13 horas él estaba ahí. "En un momento me hicieron entrar para una sala y a mi cuñada a otra. Afuera se quedó una de mis hijas y dice que ella vio como varios policías sacaban a un hombre. En ese momento nunca se imaginó que fuera su hermano", comentó la mujer. Dice que estuvo hasta las 17 horas sin ningún tipo de información y brindando detalles de su hijo que le solicitaban los agentes.

Algunos familiares vieron el cuerpo y aseguran que en el cuello tenía la herida más grande. "Mi hijo no murió. A mi hijo lo mataron" dice Palmira y agrega: "la Seccional 15ª es la más corrupta, yo sé de muchos chanchullos que han hecho con gente pero no podés hablar porque te amenazan. Esta vez no me importa porque se metieron con mi hijo".

LA INVESTIGACIÓN. Un oficial que se encargaba del turno matutino de la Seccional 15ª como subcomisario, es uno de los siete policías investigados por la eventual muerte por malos tratos a Nelson Daniel Tourreilles Ferreira el domingo 20, indicaron fuentes de la investigación.

El parte policial narra que Tourreilles Ferreira padecía alteraciones mentales, según fuentes de la Policía.

Tras ser indagados ayer, los efectivos policiales volverán a declarar hoy ante el juez penal de 20° Turno, Alejandro Guido y el fiscal Diego Pérez, quienes tienen tiempo hasta hoy para procesar o no a los policías.

El magistrado y el representante del Ministerio Público intentaron en la víspera reconstruir la detención de Tourreilles Ferreira.

Según fuentes policiales, Tourreilles Ferreira ingresó por la fuerza a la casa gritando que estaba siendo perseguido y que alguien lo quería matar.

La dueña de la casa gritó demandando auxilio ante la llegada del desconocido.

Uno de los vecinos llamó a la Policía y al lugar arribaron móviles de Radio Patrulla y de la Seccional 15ª

Las fuentes mencionaron que los policías ingresaron a la finca y observaron que la mujer no tenía ninguna herida ni lesión provocada por el intruso.

Luego trataron de detener a Tourreilles Ferreira. Este esgrimió un cuchillo y se desacató, indicaron las fuentes.

Tras ser reducido, el intruso fue trasladado a la comisaría de 8 de Octubre y Gobernador Viana donde propinó patadas a los muebles e insultó a los efectivos, dijeron las fuentes.

Por otra parte, fuentes de la investigación indicaron a El País que existen indicios de que se está ante un hecho presuntamente ilícito ocurrido en una celda de la Seccional 15ª, ya que Tourreilles Ferreira tenía varios golpes y hematomas en su cuerpo, según las fuentes.

Agregaron que el objetivo del interrogatorio a los policías procuraba determinar quiénes fueron los autores de la supuesta golpiza recibida por el detenido y que habría derivado en su muerte.

En el Juzgado se supo que tres de los siete policías detenidos participaron en la detención del occiso, mientras que otros cuatro cumplían funciones dentro de la comisaría.

Claves del caso de la unión

El domingo de mañana, Nelson Daniel Tourreilles Ferreira ingresó violentamente y a los gritos a una casa que queda el fondo de un corredor, a la vuelta de donde él vivía junto a su pareja y sus dos hijos. Asustada por el desconocido, la mujer gritó y fue asistida por vecinos que llamaron a la Policía. Los uniformados afirmaron que el hombre -que tenía una deficiencia mental- estaba alcoholizado y se resistió violentamente. Luego de ser conducido a la Seccional 15ª, donde estuvo poco rato, fue conducido al hospital Pasteur. Ya estaba muerto. El juez Alejandro Guido indagó ayer a siete policías, entre ellos un subcomisario. Todos volverán a ser interrogados hoy. El certificado de defunción firmado por el forense Guillermo López afirma que la causa de la muerte fue "homicidio".

Era "un burro trabajando para los hijos", afirmó su hermano

V.R.

La zona de la Unión en la que vivía Tourreilles Ferreira es complicada en cuanto a la delincuencia ya que en las cercanías está el asentamiento de Larravide e Isla de Gaspar y el de Campo Galusso.

Palmira, su madre llegó al barrio hace 48 años y se instaló en la calle José Etchegaray y Agustín Sosa. Allí nacieron sus cinco hijos que se fueron construyendo humildes viviendas de chapa en el mismo predio. Tourreilles Ferreira vivía desde hace 17 años en pareja y tenía dos hijos Daniela (14) y Guillermo (8). El lugar queda a la vuelta de la vivienda del matrimonio en la cual el hombre ingresó el domingo al mediodía.

El hombre cobraba una pensión por deficiencia intelectual, tenía un carrito en el que juntaba cartones y criaba chanchos. Tomaba medicación para los nervios, la presión y un diurético. Hasta hace dos meses se hacia diálisis porque tenía una deficiencia en un riñón. Además sufría ataques de pánico.

Julio (19) uno de los hermanos, lo define como un "burro trabajando para los hijos". Dice que nunca robó, ni estuvo detenido y que el único detalle es que le gustaba tomar vino y de vez en cuando terminaba borracho. "Era muy solidario. Ahora estaba juntando ropa para los muchachos del barrio para las fiestas. Todos los años los hacía bañar con una manguera y como estaban limpios los invitaba a comer en su mesa".

La meta que tenía era juntar dinero porque en octubre del próximo año su hija cumplía 15 años y estaban planificando una fiesta. "Él nunca había usado traje y tenía el sueño de ponerse uno esa noche", comentó su pareja.

Guillermo, su hijo, quería ser policía. Ayer le dijo a su madre que ahora prefería ser contador.

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