Washington | La iniciativa impulsada por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, para reformar el sistema de salud de su país logró pasar una votación clave la madrugada del lunes en el Senado y va en camino a ser aprobada antes de Navidad, en un paso histórico que brindaría cobertura médica a 30 millones de personas que no la tienen.
Sin esperar el momento de la aprobación definitiva, Obama felicitó a los senadores: "Estados Unidos desmontó una intervención que buscaba bloquear la votación final para la reforma del sistema de salud y anotó una gran victoria para el pueblo estadounidense".
"El Senado nos ha acercado a una reforma que representa una diferencia tremenda para familias, ancianos, empresas y el país en su conjunto", añadió.
Los 58 demócratas y dos independientes cerraron filas contra la unánime oposición de los republicanos y lograron el margen exacto de 60 votos sobre 40 que necesitaban para declarar cerrado el debate y sortear la amenaza de maniobras dilatorias de los opositores.
Ahora la cámara alta realizará dos votaciones de procedimiento más, en las que los demócratas volverán a necesitar 60 votos. La primera sería esta mañana. La aprobación final del proyecto, que requiere una mayoría simple, podría hacerse hasta las siete de la tarde del jueves 24 de diciembre.
Aunque Obama no logró por la madrugada del lunes que la reforma tuviera apoyo de ambos partidos, la votación fue una gran victoria para el presidente, que está a unos pasos de lograr algo en lo que fracasaron varios de sus predecesores.
El proyecto volvería obligatorio tener un seguro de salud para casi toda la población, daría subsidios para comprarlo a la gente de bajos ingresos e incentivaría a los empleadores a ofrecer cobertura. Además, prohibiría algunas prácticas de las aseguradoras, como la de negar pólizas a la gente que tiene problemas de salud.
Según la oficina del Presupuesto del Congreso, el proyecto de ley reduciría el déficit estadounidense en US$ 132.000 millones en diez años, sobre todo gracias al ahorro en planes como los seguros por enfermedad de los ancianos. AFP y AP