SEBASTIÁN AUYANET
Música de intercambio en el Teatro del Notariado con la progresiva adrenalínica de los Pakidermos argentinos, uno de los mejores secretos del "indie" porteño. Recibe y saluda el grupo que este año lanzó Doméstico, uno de los discos del año.
Aquello del "tenés que vernos en vivo", recomendación de rigor del músico después de escuchado algún disco o grabación de una banda, no necesariamente promete más que esas mismas canciones tocadas en un lugar abierto, regularmente con un sonido inferior y previo pago de entrada mediante. En definitiva, más allá de asistir al recital como demostración de curiosidad o apoyo al artista, la experiencia supera pocas veces a la escucha.
Vieja Historia, con apenas un disco y medio en toda su carrera -el segundo es un EP de cinco canciones- entiende que el juego es otro. Hace tiempo que el dinero para seguir creciendo no se consigue en las disquerías sino en la boletería de las salas. El sacrificio es doble: no sólo se trata de entrenar esas canciones para mostrarlas en vivo, sino también de pensar nuevas formas de mostrarlas, con puestas de escena originales y algo más que habilidad con los instrumentos. Esto es, que la gente lo pase bien con la banda, y no a pesar de ella. Lo entienden bandas como AC/DC o Kiss, y lo entienden grupos como el del Prado.
Sobre el escenario, Vieja Historia descarga su rock mezclado con hillbilly, con corridos mexicanos y con pop pegajoso con varios de sus miembros convertidos en entertainers, en músicos que, además de tener un sexto sentido para hacer canciones pirotécnicas, utilizan la sinceridad, el humor afilado, las proyecciones visuales y el don de gente para animar sus espectáculos. A falta de elevadas pretensiones hay buen toque de instrumentos y estribillos que se van prendiendo al poco tiempo de probarse.
Fue un buen año para la banda, que en 2009 retomó el ritmo de conciertos con un EP gratuito y descargable de su sitio oficial. Doméstico -el EP antes mencionado- transita caminos más oscuros y desolados, sin perder los momentos de visceralidad. Además, Doméstico fue grabado de entrecasa, en el búnker del barrio Palermo en el que trabajan (y alguno vive) hace algunos años.
A DESCUBRIR. La banda visitante es una de las formaciones ubicables entre lo mejor que tiene la reserva del rock argentino, tan venida a menos en cuanto a recambio generacional. Al menos a nivel de grabaciones, los Pakidermos -banda formada por integrantes de Los Peyotes y los asiduos Bicicletas - es un grupo saliente en arreglos y empuje enérgico.
Las influencias son claras, premeditadas y deliberadas: "Buscamos la inspiración en los clásicos. Hoy ya en el rock argentino podemos hablar de bandas clásicas: Manal, Almendra, Pescado Rabioso, Los Gatos, Billy Bond y La Pesada, y la banda fue en esa búsqueda de retomar a esos autores. No queremos inventar nada", decía Víctor La Pantera en 2006, cuando el grupo daba sus primeros pasos. La alusión directa de su último disco, Los pakidermos 2 (refiere al seminal Pescado rabioso 2 de la vieja banda de Luis Alberto Spinetta), termina por dejar claro por dónde va la cosa: psicodelia y rock rústico de raíz y bien tocado.
La fiesta de fin de año tendrá al Teatro del Notariado como locación atípica -no se hacen demasiados conciertos en la sala de Guayabo y Magallanes- y entradas a $ 150.
Disco de remixes en breve
Con igual formato que Doméstico saldrá en estos días un compilado de remixes del nuevo disco. Electrodoméstico llegará a través de www.viejahistoria.com, y es un disco con versiones electrónicas y alteradas. Entre los firmantes de las nuevas versiones aparecen Francisco Nasser, quien en Strobonanza (una de las primeras que se filtran) añade un beat bailable a Bonanza, la primera canción rutera del EP.