ALEJANDRO MENDIETA
El uruguayo conduce mal. Y en motos aún peor. Por eso, la Policía de Tránsito construye una pista de entrenamiento donde los conductores aprenderán a manejar en diferentes tipos de caminos y bajo distintas condiciones meteorológicas.
Asfalto, calles de hormigón y balasto. En los 400 metros de la pista de pruebas de la Policía de Tránsito estarán representadas las distintas superficies que enfrenta un motociclista en el país. El circuito permitirá que circulen hasta 10 motos al mismo tiempo.
Aspersores para reproducir días de lluvia podrán mojar sectores de la pista y luces colocadas estratégicamente a los costados del terreno encandilarán a los conductores. La pista contará además con una amplia zona ampliada para ensayar situaciones de frenado exigido donde el conductor podrá observar cómo reacciona su vehículo ante esa exigencia.
La intención es que el motociclista se enfrente a diferentes situaciones que son normales en la calle y aprenda cómo reaccionar en forma segura. "Tiene que haber un dominio adecuado de la motocicleta", dijo a El País el Jefe de Policía de Tránsito, Tabaré Echeverría.
Los efectivos tienen el ojo entrenado para detectar las carencias formativas y culturales a la hora de conducir. "Lo que más uno detecta es el desconocimiento referido a que conducir una moto no es lo mismo que un auto (...) Requiere un equilibrio, un dominio especial del vehículo y un respeto a determinadas normas (físicas y de tránsito) que, en general, no existe", afirmó Echeverría.
Siete de cada diez siniestros de tránsito involucran birrodados. "Vemos motos sin espejo porque está de moda. ¿Cómo se controla el tránsito que viene atrás?", se preguntó Echeverría. Además, sobre la moto, la carrocería es el cuerpo de quienes van en el asiento.
ETAPAS. El objetivo de la Policía de Tránsito es educar a la mayor cantidad de personas para disminuir significativamente los siniestros. El costo total de la pista será US$ 50.000 y quedan por delante entre cinco y seis meses de trabajo. Las lluvias de noviembre demoraron mucho el proyecto.
Una vez terminada la pista se priorizará educar a quienes educarán. Primero serán entrenados los cadetes que se convertirán en efectivos de la fuerza policial. Echeverría explicó que los policías deben ser los primeros en dominar la conducción para luego transmitir el concepto al público.
La pista será una parte vital del entrenamiento para efectivos de todo el país. "Primero por casa, luego hacia afuera", indicó el Jefe de Policía de Tránsito. De todos modos, como expresó Echeverría: "tenemos un muy bajo índice de siniestros que involucren a efectivos de tránsito". A nivel institucional esto permitirá ganar practicidad en la instrucción ya que hoy, para encontrar un terreno adecuado, el personal debe ser enviado al Interior del país. "Ahora tendremos todo lo necesario acá", sostuvo.
IDEA. Policía de Tránsito veía que los motociclistas no estaban siendo entrenados en terrenos adecuados. Y esto es fundamental para un manejo seguro.
"Si instruimos a los motociclistas en un lugar erróneo, la conducción será equivocada". Ese sencillo pero importante razonamiento estuvo siempre presente en las reuniones de las autoridades de la fuerza.
En abril del año pasado la empresa que representa a la marca Honda en Uruguay -que provee las motos- otorgó una beca para que un funcionario fuera a entrenarse en la pista que la fábrica japonesa tiene en Brasil. Este oficial observó cómo se manejaban y a su regreso se replantea la idea de la pista. Con la ayuda de la Comisión de Colaboración Policial cobró fuerza la iniciativa y se iniciaron los trabajos.
El proyecto de la pista contempla además mejorar la escuela de conducción que funciona en el predio, al costado del Cilindro Municipal.
Si toma no maneje: campaña y controles
"Vamos por el buen camino y depende de la comunidad que haya mejor educación y que se respeten las normas", opinó el subcomisario Paulo Costa. Actualmente, el cuerpo docente de Policía de Tránsito asiste a escuelas y empresas para dar charlas informativas.
En un futuro próximo se pretende contar con aulas que, junto a los cursos de conducción, permitan mejorar la formación teórica sobre el tránsito.
Los últimos días del año son críticos: apuros, urgencias, cuestiones de último momento y festejos desmedidos pueden provocar accidentes serios.
Esta mañana, en la Hostería del Lago, las autoridades de tránsito de Montevideo y Canelones, así como de la Caminera, Policía de Tránsito y la Unidad de Seguridad y Enseñanza Vial (Unasev) recordarán que el límite permitido de alcohol en sangre para conducir es de 0,3 gramos por litro de sangre (equivalente a un whisky o dos copas de vino) y divulgarán los controles a los conductores que se realizarán durante las fiestas y en la temporada de verano. Se pone especial acento en el lema de no manejar y tomar. Las autoridades informarán sobre los trabajos operativos que se realizarán "en el área Metropolitana, previo y durante las fiestas y el verano, para evitar el consumo de alcohol en aquellas personas que conducen vehículos". Por su parte, la Intendencia de Montevideo anunció que "intensificó los controles sobre el consumo de alcohol en los conductores de vehículos". Es la etapa final de una campaña de seguridad vial iniciada en agosto.
Este año hay 25.000 autos más
Este año la cantidad total de siniestros no será muy diferente a la de 2008, según las proyecciones que maneja Policía de Tránsito. Si bien no están computados todavía los meses de octubre, noviembre y diciembre de 2009, se mantiene la tendencia del año pasado: hasta el último día de septiembre en Montevideo habían sido registrados 5.940 siniestros y 110 fallecidos. El año pasado, para la misma fecha, los accidentes habían sido 5.914 y las personas fallecidas sumaban algunas menos: 104. Por otro lado, este año se cerrará con la venta de unos 25.000 autos nuevos a nivel nacional. El problema, según el subcomisario Paulo Costa de la Policía de Tránsito, es que no se retiran del mercado la misma cantidad, por lo que el parque automotor continúa en ascenso. La Policía de Tránsito estima que el número de siniestros es mayor al reflejado porque hay muchas personas que no denuncian los accidentes. "Arreglan entre ellos y se van", dijo Costa.
La cifra
140 Es la cantidad de personas que fallecieron en accidentes en Montevideo en 2008. Hasta septiembre 2009 los fallecidos eran 110.