Unos 600 trabajadores de Metzen y Sena fueron enviados a seguro de paro ante la crisis que vive la empresa.
En tanto, unos 70 empleados quedarán encargados del mantenimiento de la empresa, pero no de la producción, ya que al no contar con materia prima, la misma cerrará, al menos momentáneamente, explicó a El País, el dirigente del sindicato, Ruben Cauna. Por otro lado, mañana comienza el apagado de los hornos.
La semana pasada algunos funcionarios como los jornaleros ($7000) y los funcionarios mensuales ($ 14.000) habían podido cobrar parte de los salarios adeudados gracias a una suma de dinero que efectivizó el Poder Ejecutivo.