La Cámara de Comercio, confederación de 115 gremiales que proporcionan más de 150.000 empleos, acaba de divulgar un informe sobre el sistema educativo digno de ser analizado por el equipo del gobierno entrante. El trabajo fue elaborado con apoyo del Banco Mundial y se funda en tres conceptos: rendición de cuentas, autonomía de los centros educativos y competencia entre las instituciones.
Sobre el primero de ellos el informe denuncia la falta de sistemas de evaluación de la calidad de la enseñanza lo cual repercute en la gestión de las instituciones y en la capacidad de los docentes. Al no reconocerse diferencias ni señalarse carencias, se torna difícil corregir errores y mejorar procedimientos.
La falta de autonomía de los centros educativos es otro problema. El centralismo y la sujeción a directivas uniformes mutila la aptitud de innovar y adaptar la enseñanza al entorno en el cual se imparte. Al respecto, el informe sugiere fomentar una suerte de competencia entre las instituciones. Se trata del mecanismo del "cheque", un vale que se le extiende a cada familia para que elija el instituto educativo de su preferencia. Ese instrumento, aplicado con éxito en varios países, premia a las escuelas y liceos más demandados por su nivel de excelencia al tiempo que incentiva a todos a elevar su nivel.
Finalmente, se apunta contra la gratuidad de la Universidad de la República como fuente de inequidad pues beneficia a las clases media y media alta en perjuicio de los grupos más débiles. Por ello, recomienda cobrar a quienes puedan pagar.
Esas opiniones, compartidas por la mayoría de quienes suministran empleos en el sector privado, no deberían echarse en saco roto.