Vamos a poner un paréntesis en nuestra página hasta el próximo 18 de enero de 2010. Debemos recargar pilas, como se dice, involucrarnos en el gozo de la familia, aprovechar un tiempo sin apremios para la reflexión y también para las indulgencias propias y ajenas, según el peso de las faltas y errores. Y como hay que dar cuenta de nuestra vida, entregarnos a un ajuste de consciencia con la vista alzada hacia EL que nos da y nos quita. Hemos disfrutado de nuestra tarea en un marco de total responsabilidad hacia nuestros lectores y hacia el país, y en este anhelo hemos ganado porque nos enriquecimos de conocimientos y satisfacciones personales. A nuestros lectores que es lo primero, lo segundo y lo tercero y a nuestros patrocinadores, las mejores fiestas y un próspero año 2010, que sin duda lo tendremos. Así que, Dios mediante, con optimismo por el futuro, volveremos el próximo 18 de enero para un nuevo desafío que es el de siempre: la verdad pura y cristalina con actitud positiva y en nuestro rubro con hechizo, encanto, conocimiento, ciencia y entretenimiento.
E.C.