Alemania reaccionó hoy con indignación frente al robo del cartel con la inscripción "El trabajo los hará libres" colocado en el ingreso el campo de exterminio nazi de Auschwitz, en Polonia.
El ministro de relaciones exteriores, Guido Westerwelle, dijo que se trató de "un acto infame que será castigado".
"Es una declaración de guerra", terció Avner Shalev, director de Yad Vashem de Jerusalén, el museo en memoria del Holocausto.
La prensa también se sumó al desconcierto y la incredulidad por el robo.
El Berliner Zeitung recordó que en 1945 el cartel había sido desmontado por la armada roja y cargado en un tren de mercadería pero ex detenidos sobornaron a los soldados rusos y escondieron el cartel hasta la inauguración del museo, en 1947.
"¨Fueron neo-nazis o simples ladrones?", se preguntó el diario Sueddeutsche Zeitung
"Como siempre, algo se convierte en presente sólo cuando desaparece", escribió a su vez Frankfurter Rundschau.
"Se reabre la herida de Auschwitz. Se trata del robo de un símbolo" de la "clara señal del triste pasado con el cual debemos vivir", añadió.
ANSA