José Mujica, Danilo Astori y el futuro canciller Luis Almagro, se reunieron con el subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental de Estados Unidos, Arturo Valenzuela.
En conferencia de prensa, Valenzuela -de origen chileno- sostuvo que el TIFA "ha sido un marco provechoso y hay que ir profundizándolo".
El diplomático estadounidense, quien asumió el cargo el 5 de noviembre pasado, dijo que su país tiene una "excelente relación" con Uruguay y que su visita fue de "cortesía y presentación", para intercambiar puntos de vista y hablar de la relación bilateral con actores de la sociedad.
Subrayó que el espíritu del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, es tener un diálogo fluido con los países de las Américas, con una visión que privilegia las instituciones internacionales y el multilateralismo.
Valenzuela catalogó de "cordial y respetuoso" el diálogo que mantuvo con Mujica sobre múltiples temas, a quien "fue un enorme placer" ver.
Acotó que él representa a un presidente que "marca ciertos cambios interesantes en la política norteamericana" y que ve algo similar en lo que ocurrió en las elección en Uruguay.
Dijo que tanto Mujica como él valoraron la relación entre los dos países y su acuerdo en profundizarla. También sostuvo que concordaron en la importancia de las instituciones en general.
Resaltó que Uruguay es un país chico pero con gran capacidad de inserción internacional
El diplomático dijo que el grado de cooperación de Estados Unidos con Uruguay es muy fuerte y la intención es seguir avanzando en él.
Mujica, Astori y Almagro no hablaron tras la reunión con el enviado de Obama. El diplomático también mantuvo contactos con funcionarios de la Cancillería, el ministro de Defensa Gonzalo Fernández, dirigentes de la oposición, empresarios y representantes de organizaciones sociales.
Consultado sobre el malestar que generaron en el gobierno argentino sus comentarios sobre la inseguridad jurídica que le transmitieron empresarios de ese país, Valenzuela dijo que sólo reflejó lo que le manifestaron, pero que no es necesariamente su posición sobre el tema.
Con respecto al Mercosur, Valenzuela dijo que cualquier esfuerzo por tratar de integrar las economías de la región es algo bienvenido y visto con buenos ojos por Estados Unidos.
Sobre Honduras, dijo que el golpe de Estado es un "evento gravísimo" que en las Américas "no podemos tolerar". Recordó que su gobierno acompañó la condena de la OEA a ese golpe de Estado e hizo hincapié en que las partes firmaron el acuerdo Tegucigalpa-San José, del que luego algunos puntos no se cumplieron.
Afirmó que la apuesta en Honduras debe ser a la reconciliación nacional y consideró que las elecciones realizadas el pasado 29 de noviembre fueron parte de un proceso para que ese país vuelva a la senda democrática, pero no para blanquear el golpe.
Para la reconciliación nacional, entre otros elementos, Valenzuela entendió que es necesario un gobierno de unidad nacional y la creación de una "comisión de la verdad". Indicó que con estos puntos manifestó su total acuerdo el electo presidente de Honduras, Porfirio Lobo. No descartó que sea necesaria una amnistía en ese país.
Esta es la segunda gira que Valenzuela realiza tras asumir su cargo. Primero visitó Canadá y México y ahora recorre Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay. Anteriormente fue profesor de Gobierno y director del Centro de Estudios Latinoamericanos en la Escuela de Servicio Exterior Edmund A. Wash de la Universidad de Georgetown. Es especialista en los orígenes y la consolidación de la democracia, las dimensiones institucionales del gobierno democrático, la política latinoamericana y las relaciones Estados Unidos-América Latina.
Durante la administración de Bill Clinton, se desempeñó en la Casa Blanca en calidad de asistente especial y director principal para Asuntos Interamericanos en el Consejo de Seguridad Nacional y como subsecretario adjunto para Asuntos Interamericanos en el Departamento de Estado, donde su responsabilidad primordial era la política hacia México.