TIJUANA | Todos los días, cantidades de personas se pegan al torso dinero generado por la venta de drogas, lo esconden en los tableros de sus autos o lo giran electrónicamente a México. En total, envían 25.000 millones de dólares al año.
Un programa del Departamento del Tesoro estadounidense que busca cortar el flujo del dinero de las drogas hacia los carteles mexicanos tiene bloqueados apenas 3 millones de dólares. A ello se suman 58 millones de dólares confiscados por las autoridades. Estas cifras indican que 99,75 dólares de cada 100 llegan a su destino.
Miles de millones de dólares en fajos de billetes de 100 ingresan anualmente a México y son invertidos en empresas legales como concesionarias de autos, farmacias, restaurantes y hoteles.
Ese dinero es usado para pagar a campesinos mexicanos para que cultiven marihuana y a traficantes colombianos para que suministren más cocaína. Se emplea asimismo para comprar a soldados mexicanos y a agentes de la patrulla de fronteras estadounidense, y para pagar por los servicios de asesinos y mercenarios a quienes se les encarga que maten a traficantes rivales o a funcionarios públicos. AP