Chile vota por un giro a la derecha

| Elecciones. El apoyo a Bachelet no se tradujo en votos para Frei El desgaste de la Concertación y las ansias de cambio en la gente explican el posible resultado Gran apatía en los jóvenes

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Más de 8 millones de chilenos acuden hoy a las urnas. Aunque es la quinta vez que lo hacen tras la caída de Pinochet, es la primera en que un candidato de derecha puede cambiar un mapa político que está estático desde hace 20 años.

Son cuatro los hombres que aspiran a ocupar el Palacio de la Moneda. Por una parte, se encuentra el representante de la oposición derechista, el millonario Sebastián Piñera. Lo acompañan en la carrera el oficialista Eduardo Frei, el independiente Marco Enríquez-Ominami, y Jorge Arrate, un ex socialista que encabeza un pacto liderado por los comunistas.

El que obtenga el 50% más uno de los sufragios válidos emitidos será electo presidente. Pero si ninguno lo logra, los dos con más votos se medirán en una segunda vuelta electoral el 17 de enero, que terminará de definir quién es el sucesor de la presidenta socialista Michelle Bachelet en los próximos cuatro años.

El resultado de hoy parece laudado. En la última encuesta de opinión pública divulgada el miércoles, el Centro de Estudios de la Realidad Contemporánea (CERC), no dudó en afirmar el triunfo de Sebastián Piñera, el candidato de derecha. "No descartaría que (Piñera) ganara en primera vuelta, es una hipótesis``, dijo incluso el director del CERC, Carlos Huneeus. Piñera se mantuvo a la cabeza de todos los sondeos desde principio de año.

Según la hipótesis de Huneeus, el opositor obtendría hoy el 44,1% de los votos, y en segundo lugar, con 31%, quedaría ubicado el candidato oficialista Eduardo Frei. Más hacia el final de la lista, el diputado independiente Marco Enríquez-Ominami, tendría el 17,7% de los votos, mientras que el representante de la izquierda Jorge Arrate obtendría el 7,2%.

En el caso de pasar a una segunda vuelta, Huneeus indicó que Piñera obtendría el 49% y Frei, el 32%. Si el opositor de Piñera en esta segunda instancia fuera Marco Enríquez-Ominami, la victoria del líder derechista sería un poco más estrecha: 47 contra 35%.

Casi al finalizar la conferencia de prensa donde presentó los resultados de la encuesta, Huneeus, uno de los analistas políticos chilenos de más trayectoria, dijo el miércoles algo que varios perciben en Chile: Piñera estaría ganando y "la derecha está en mejores condiciones que nunca" de alcanzar el poder.

HISTORIA. El bloque de derecha no ocupó el sillón presidencial chileno en los últimos años. Desde 1986, cuando surgió el partido de izquierda denominado la Concertación, en oposición al régimen del general Augusto Pinochet, ha habido un único regente. Recién veinte años después de la apertura a la democracia la derecha cobra más peso, al punto de que, como dijo Huneeus, está "en mejores condiciones que nunca".

Es difícil comprender ese escenario en un país donde el régimen de la presidenta -de izquierda- está tan bien evaluado. Hace poco más de quince días, la firma CID Gallup difundió su informe de evaluación de los mandatarios de América y Michelle Bachelet ocupó el tercer lugar del ranking con un apoyo del 80%, sobre Barack Obama (53%), Luiz Inacio Lula da Silva (77%) y Tabaré Vázquez, que recibió el 71% de aprobación de gestión.

El presidente boliviano Evo Morales, por ejemplo, se posicionó en ese sondeo con un apoyo menor que el de Bachelet (53%), pero fue reelegido el domingo pasado con más del 60% de los votos y el control del Poder Legislativo.

Modelos. Pero la identificación partidaria no parece ser el mejor termómetro en unas elecciones donde pesan tanto las figuras. "Como en todo el mundo desde 1990 a esta parte, en Chile hay cada vez menos gente que se identifica con partidos y coaliciones", dijo a El País Alfredo Joignant, sociólogo y doctor en Ciencia Política de la Universidad de Chile. Aunque los chilenos valoran mucho los logros sociales, destaca Joignant, éstos "no son redistribuibles hacia el candidato de la continuidad", que no logra capitalizarlos. "Se trata de una situación poco habitual, pero tampoco es común en América Latina que una coalición gobierne por 20 años. Aquí está involucrado un desgaste de la propia Concertación", explicó Joignant.

El mismo Piñera esbozó también una explicación al ascenso de su popularidad, cuando en el debate radial del 9 de octubre entre los cuatro candidatos dijo que "hace mucho tiempo que la gente le viene pidiendo a nuestro gobierno lo mismo: crear más y mejores trabajos; combatir con mayor fuerza y eficacia a la delincuencia, para que la gente pueda vivir en paz y sin temor; mejorar la salud; mejorar la educación, tratar bien a nuestra clase media, a nuestros adultos mayores, a la gente que sufre alguna discapacidad, a los agricultores. Y la Concertación, que hoy día es la misma de antes, sólo que más dividida y con menos ideas, no fue capaz de hacerlo. Por eso yo quiero llamar a los chilenos a que creamos en nuestro país".

FANTASMAS. Pero, no sólo el futuro juega en estas elecciones: el pasado se ha colado y puso su sombra sobre tres figuras del día de hoy. El independiente Marco Enríquez, el oficialista Eduardo Frei y la mandataria en ejercicio, Michelle Bachelet comparten una historia trágica: sus padres fueron asesinados durante el régimen de Augusto Pinochet.

El último caso se terminó de develar el lunes pasado, cuando un juez determinó que el ex presidente Eduardo Frei Montalva, padre del aspirante único del oficialismo Eduardo Frei Ruiz-Tagle, fue asesinado en 1982 tras ser envenenado lentamente por médicos que trabajaban para la dictadura.

El padre de la presidenta Michelle Bachelet, impedida de acceder a la reelección pero también figura de las actuales elecciones, murió en marzo de 1974 en prisión, producto de las torturas aplicadas por agentes de Pinochet. Durante la dictadura hubo 3.000 muertos y unos 28.000 desaparecidos.

Alberto Bachelet, general de la Fuerza Aérea de Chile, fue detenido tras el golpe de Estado al que se opuso y acusado por ello de traición a la Patria. La presidenta Bachelet y su madre Angela Jeria, fueron también detenidas en un centro ilegal y luego enviadas al exilio.

La dictadura de Pinochet (1973-1990) asesinó también a Miguel Enríquez, médico y líder del radical Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), y padre del candidato independiente de izquierda Marco Enríquez-Ominami.

Tras el golpe de Estado, Enríquez se convirtió en uno de los hombres más buscados por el régimen y fue finalmente abatido en un enfrentamiento el 5 de octubre de 1974 en la capital chilena. Su hijo Marco, de apenas cinco meses, fue exiliado junto a su madre. Con 36 años, y filósofo y cineasta de profesión, Marco Enríquez es hoy el candidato preferido de los jóvenes chilenos.

APATÍA. Tal vez aquí radique otra de las claves de las elecciones de hoy: el 75% de los jóvenes se abstendrá de votar. En el plebiscito de 1988 para acabar con la dictadura de Augusto Pinochet, el 36% de los votantes era joven (entre 18 y 29 años). Hoy, según datos oficiales, sólo 9,2% del total de inscriptos en el Servicio Electoral (unos 8,2 millones) está en ese rango.

"Al no inscribirme expreso que estoy en contra del sistema, porque a todos les interesa el poder y la plata. No le creo a ninguno", señaló Francisca, de 18 años, que es nacida tras el fin de la dictadura de Pinochet y optó por no votar.

Francisca integra la llamada "Generación pingüina", esa que en mayo de 2006 protagonizó las mayores protestas de estudiantes en Chile en las últimas tres décadas e hizo historia al forzar la renuncia del ministro de Educación de la época y obtener un compromiso del gobierno para reformar la educación pública chilena.

El entusiasmo por defender sus derechos, sin embargo, no parece trasladarse a las urnas.

Una de las razones de que esto ocurra es que en Chile el voto es obligatorio sólo para quienes están inscriptos en los registros electorales: de esta manera, los padrones no crecen de la misma forma que lo hace la pirámide poblacional.

"El padrón actual de votantes es en un 85% idéntico al que votó contra Pinochet en 1988. Entre ese año y ahora, falleció más de 1.350.000 personas: esto da la idea de que no es factible que en las elecciones se produzca un cambio cataclísmico", afirmó el sociólogo y cientista político Alfredo Joignant. Según el profesor, esto explicaría la derrota de Marco Enríquez-Ominami, que es atractivo pero para un público reducido.

El Gobierno intentó seducir a este grupo y captar su apoyo. Pero por más que en los últimos meses lanzó la campaña "Yo tengo poder, yo voto", no tuvo éxito: las tendencias no se revirtieron.

"Eso es un incentivo para el conservadurismo", ratificó el analista chileno. Esa y otras predicciones se pondrán en la balanza hoy: la trayectoria y el desgaste de la Concertación se medirán contra la oportunidad del cambio. Y el electorado, aparentemente conservador y cansado, decidirá si sigue por la misma ruta o si traza un giro hacia la derecha, dándole una nueva fachada y agenda al país trasandino. (basado en afp, ap, facegub.com, pinera2010.cl)

Piñera y su plan para el gobierno

SANTIAGO | Encarnando el pedido de la población chilena de un cambio, Sebastián Piñera tiene un programa de gobierno que mira hacia la derecha, apoyado en la mejora del Estado y la lucha contra la pobreza.

Para controlar la delincuencia, Piñera propone "10 mil policías más y que el plan cuadrante llegue a todas las ciudades, además de rehabilitar a los niños apenas cometen su primer delito", según expresó un debate radial entre todos los candidatos el 9 de octubre.

El derechista piensa atacar la pobreza en dos etapas. "Primero atenderemos las causas, que son esencialmente la falta de trabajo, la mala calidad de la educación y la debilidad de la salud". En una segunda instancia, propone un Ingreso Ético Familiar de unos US$ 560.

De ser electo, Piñera propondrá "crear un servicio nacional al consumidor que regule el mercado". Confía en "sindicatos fuertes, pero que actúen con libertad y no por imposiciones", según manifestó.

QUIÉNES Se postulan a presidente

SEBASTIÁN PIÑERA

Tiene 60 años y representa a la ultraderechista Unión Demócrata Independiente (UDI), y a Renovación Nacional, que fueron el sostén civil de la dictadura militar de Augusto Pinochet (1973-1990).

Es economista con un doctorado en Harvard.

Trabajó mucho tiempo como empresario. Conserva el 26% de sus acciones de la aerolínea Lan, el 14% del equipo de fútbol Colo Colo y el 100% de un canal de televisión. También conserva sociedades cerradas e inversiones en el extranjero.

Fue senador por RN entre 1990 y 1998. En 2005 fue derrotado en el balotage frente a la presidenta Michelle Bachelet por 7 puntos.

Su programa promete grandes inversiones en educación y seguridad, creación de empleos y estímulos a pequeñas y medianas empresas.

Se opone al aborto y afirma que el matrimonio es entre un hombre y una mujer.

Hoy obtendría el 44% de los votos y pasaría a una segunda vuelta.

EDUARDO FREI

Tiene 67 años y gobernó Chile entre 1994 y 2000 por la Concertación.

Es hijo del fallecido ex presidente Eduardo Frei Montalva (1964-1970). Se desempeñó como ingeniero.

Como declarado heredero de Bachelet señala que continuará su política social y que fortalecerá el rol del Estado.

Como ampliación de los programas sociales de la gestión de Bachelet, Frei propone ampliar a seis meses el permiso postnatal de las madres y extender el sistema preescolar.

En materia laboral su programa contempla reformar el código del trabajo, en conjunto con los gremios de trabajadores y empresarios.

Sus críticos resaltan el giro a la izquierda que ha tenido en un intento, dicen, por conquistar los votos de la dispersa izquierda chilena o por retener a los izquierdistas que se declaran afines a la coalición de centroizquierda gobernante.

Es firme partidario de "la píldora del día después", como también de reglamentar las relaciones homosexuales y de legislar sobre el aborto terapéutico.

Pronostican que obtendrá el 31% de los votos y pasará al balotage.

MARCO ENRÍQUEZ-OMINAMI

Tiene 36 años y carece de apoyo partidario, lo apoyan desencantados de la coalición oficialista, intelectuales jóvenes, artistas y grupos ambientalistas de tendencia hacia la izquierda.

Es filósofo y cineasta, se postula por primera vez a la presidencia.

Diputado desde 2005 y hasta 2010, en junio renunció al Partido Socialista.

Le auguran el 18% de los votos de hoy.

JORGE ARRATE

Tiene 68 años y se postula por la Coalición Juntos Podemos, que reúne grupos de izquierda.

Es abogado y economista, siguió un doctorado en economía en Harvard y tiene un master of arts en economía.

Fue ministro de los presidentes Patricio Aylwin y Eduardo Frei Ruiz-Tagle.

Hoy lo votaría el 7,2% del electorado chileno.

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