RAFAH | AFP
Egipto está instalando barreras metálicas subterráneas en su frontera con la franja de Gaza para impedir la construcción de túneles para el contrabando, según informaron ayer responsables egipcios. Las placas alcanzan una profundidad de 20 o 30 metros bajo tierra.
La información según la cual las autoridades egipcias han empezado estas obras es "ampliamente exacta", declaró un oficial destinado al sector, bajo condición de anonimato.
La construcción no hace más que empezar y podría irse adaptando en función del terreno a medida que vaya progresando. La barrera de metal también será acompañada de otros dispositivos de detección y de alerta, algunos de los cuales ya están instalados.
El diario Haaretz indicó el miércoles, citando fuentes egipcias, que esta barrera de acero sería desplegada sobre 10 kilómetros de largo y podría alcanzar una profundidad de 30 metros bajo tierra.
"Será imposible cortarla o fundirla", según el diario, que añadió sin embargo que no era seguro que la barrera lograra poner fin a todo al contrabando hacia el enclave palestino, controlado por el movimiento islamista Hamas. A pesar de esto, los traficantes no creen que las barreras sean tan efectivas. "Los haremos simplemente más profundos que las placas", aseguró uno de ellos. Otro hombre relató que una placa había atravesado un túnel pero que se había podido abrir un agujero y continuar con la tarea.