Como dicen los letreros iniciales, esta no es una historia de amor, o por lo menos no es una historia con final feliz. El hilo argumental resulta mínimo y consiste en la relación de una pareja juvenil que se conoce en su lugar de trabajo, estableciendo una convivencia que se prolongará a lo largo de esos 500 días del título de la película, aunque el fracaso del vínculo ya se insinuaba con anterioridad. Todo indica que el muchacho es el más defraudado por el naufragio del idilio, y luego el más triste ante la separación, lo cual sugiere que no existe relación sentimental con futuro asegurado si no hay correspondencia entre ambas partes y la atracción no perdura. Así es la vida.
El director Marc Webb se apoya en un libreto de varios autores que tiene altibajos en su desarrollo, desde la banalidad hasta el ocasional toque de humor. Pero al margen de ello, Webb pretende exhibir más ingenio del que tiene realmente, y en pocas ocasiones consigue mostrarse ocurrente o agudo para ilustrar ese relato de amoríos contrariados. La sensación que va adquiriendo el espectador a medida que el asunto progresa, es que la película tiene poca cosa adentro, a pesar de los empeños del realizador por agregarle algún chispazo y alejarse de lo convencional.
El elenco, mayormente joven y sin celebridades, es correcto pero también un poco desabrido, lo cual refleja el tono de todo el resto.
500 días con ella
Ficha
EE.UU. 2009. Título original: (500) days of Summer. Dirección: Marc Webb.
Libreto: Scott Neustadter, Michael H. Weber. Fotografía: Eric Steelberg. Música: Michael Danna, Rob Simonsen. Productores: Jason Novick, Jessica Tuchinsky, Mark Waters, Steven J. Wolfe. Intérpretes: Joseph Gordon-Levitt, Zooey Deschanel, Geoffrey Arend, Chloe Moretz.
Atención a...
los momentos en que la imagen se divide en dos, particularmente uno en que la mitad ilustra las ilusiones del protagonista y la otra mitad la realidad de esa misma situación. No está mal.