GUSTAVO TRINIDAD
El hacinamiento cada vez mayor, el recrudecimiento de la violencia y el ingreso de armas a las cárceles -a Comcar y Libertad, en particular- ponen en jaque a las autoridades.
Llegada de las fiestas, una época donde tradicionalmente estos establecimientos suelen volverse más problemáticos, agrega tensión. En Comcar se podría llegar a principios de 2010 con una cifra récord de 3.500 reclusos (ver nota aparte).
La situación en el establecimiento, luego de la muerte de un preso a tiros el domingo, quebrando además el código carcelario de no provocar incidentes durante las visitas, es de tal tensión que varios reclusos del Módulo 4, entrevistados por el Comisionado de Cárceles, alertaron sobre el peligro de que el módulo se abriera para la circulación, explicó Álvaro Garcé, en diálogo con El País. Ayer en el Módulo 4 todos los reclusos permanecían en sus celdas. Sólo transitaban los "fajineros", esenciales para la higiene y la distribución de la comida. Paralelamente el Ministerio del Interior comunicó que para hoy martes y el próximo jueves las visitas en dicho módulo fueron suspendidas.
Las medidas intentan contener la violencia desatada y dar un tiempo para que se descomprima la situación. Como informara El País el domingo se produjo en ese módulo una pelea entre bandas y dos reclusos resultaron heridos con cortes caseros y uno muerto a balazos. Hasta ayer el arma utilizada no había sido encontrada ni identificados los agresores, indicaron fuentes consultadas. Aunque la investigación que lleva adelante el comando de la Dirección de Cárceles podría determinar que se efectuaran requisas donde se desconfía que podría estar el arma escondida.
MÁS ARMAS Ayer el Comisionado de Cárceles se entrevistó con delegados de todos los módulos junto a las autoridades del establecimiento.
Un arma dentro de los celdarios siempre es un hecho grave que puede tener derivaciones sangrientas no sólo en los ajustes entre reclusos, sino también para la guardia. El ingreso de armas, al igual que drogas y celulares a estos establecimientos no ha podido ser contenido y se verifica un aumento tanto del hallazgo de armas como de los homicidios que se cometen dentro del penal utilizando armas de fuego.
Fuentes de Ministerio del Interior consultadas por El País indicaron que en Comcar está funcionando un escaner que se aplica a los bultos que traen los visitantes con alimentos para los reclusos.
Sin embargo el ingreso de armas, según fuentes consultadas, es una constante desde 2006. Sobre este punto la guardia siempre está en la mira.
En marzo de este año un oficial fue procesado por colaborar en el ingreso de armas y droga al Comcar. Lo descubrió el Departamento de Información y Análisis Penitenciario.
Pero también hay ejemplos donde la guardia no ha tenido nada que ver en estas maniobras. De hecho fuentes consultadas contaron de un caso en que se aprovechó que un carro tirado por caballos entraba a la cárcel a buscar desperdicios y se ingresaban armas escondidas en la boca del equino, el que no era revisado por la guardia. En otros casos se ha pasado del animal al profesional, como el de la abogada procesada por ingresar un arma calibre 38 al Penal de Libertad.
El problema viene de la mano con el aumento en los incidentes violentos y sobre este punto aparece como crucial la colaboración de los reclusos. En la cárcel de Canelones en los últimos meses se hallaron cinco armas y las autoridades atribuyen estos hallazgos a la colaboración de los propios presos.
"Los mismos internos están preocupados y con la difícil tarea que llevan adelante los delegados se está tratando de poner un límite a los problemas de convivencia", apuntó Garcé. Se trata también de reflexionar sobre la pérdida de algunos códigos que hasta hace unos años eran inimaginables de romper. Fue lo que sucedió el domingo con el enfrentamiento durante las horas de visita que pudo poner en riesgo la integridad de familiares y amigos.
Así y todo, no se suspendió la inauguración del Centro Interreligioso del Comcar, a la que asistió ayer el arzobispo de Montevideo, Nicolás Cotugno.
"Trancados desde las 10 del domingo"
"Nosotros consideramos que la medida de sacarnos la visita esta semana es un atropello y una injusticia. Por cuatro o cinco presos estamos pagando más de 400", dijo un recluso del Módulo 4 en diálogo con El País.
"Estamos trancados desde las 10 de la mañana del domingo", aseguró el interno a las 21.30 horas de ayer lunes. "Hoy vamos a comenzar un ayuno en forma pacífica para reclamar nuestros derechos. Hay que imaginarse que acá hay celdas donde hay 8 y 10 presos en una celda hecha para 3. Hay que pensar en esas personas encerradas todo el día. Además los que estudiamos o tenemos comisiones nos vemos perjudicados porque no podemos ir, y estamos a fines de curso, además de que se nos impide hacer uso de la ley que nos permite descontar reclusión por días de estudio o trabajo", indicó el recluso.
El recluso agregó que la situación anoche en el Módulo 4 era normal. De la misma forma apuntó también a que lo sucedido el domingo puso en alerta a buena parte de la población reclusa: "Fue algo inédito. Nos llevamos un susto muy grande por que prácticamente no se ha visto un ataque durante la visita".
Hoy está previsto, según el recluso, que un grupo de internos mantenga una reunión con el comando del establecimiento para analizar la situación.
MÁs ingresos que egresos
Hasta el domingo había 2.920 reclusos alojados en el Comcar. El hecho de que se produzcan más ingresos que egresos asegura el hacinamiento. En 2008 se pudo cerrar el ingreso de presos a Comcar con la inauguración del edificio refaccionado del Penal de Libertad donde se albergaron a unos 700 presos. Así el Comcar pudo bajar de 3.000 a 2.500 presos pero, ya con la capacidad de Libertad colmada, a casi un año de aquella medida se ha vuelto a niveles similares de personas alojadas allí. La situación ahora es más compleja en tanto el Penal de Libertad no podrá funcionar ahora como una válvula de escape para el hacinamiento. Así a comienzos de 2010 se podría llegar a niveles de máximo histórico con unos 3.500 presos alojados allí donde hay una capacidad para 1.624, más del 100% de hacinamiento. Sólo en el Comcar cada mes se suman un promedio de 70 reclusos sin que aumente el número de guardias en esa relación, lo que ha llevado a que haya 57 presos por cada guardia cuando los estándares son 10 a 1.