Los neonatólogos que trabajan para el CTI del Hospital Pereira Rossell dejaron en suspenso hasta la próxima semana sus renuncias, pero los planteos que elevaron a la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) desnudó una lista de carencias de personal especializado en varios centros públicos.
En particular, la Sociedad Uruguaya de Neonatología y Pediatras Intensivistas planteó problemas para cubrir las guardias en los CTI de niños y una "corrida" de especialistas hacia el sector privado. Hoy en salud pública cada neonatólogo hace tres días de guardia seguidos.
"Si usted tiene un niño que está internado (en un CTI) y el médico hace tres días que está trabajando, yo no estaría tranquilo", dijo ayer Enrique Di Lucci, presidente de la Sociedad de Neonatólogos.
En el caso del Pereira Rossell, el CTI de niños está con sus 20 camas ocupadas, y ya derivaron cinco pacientes a otras instituciones, informó la directora del hospital pediátrico.