A. LALUZ
El Ensamble de Jazz Gitano de Uruguay y el Angelo Debarre & Ludovic Beier Trío de Francia, serán los protagonistas de la tercera jornada del 2° Festival de Jazz de Montevideo. Este doble concierto tendrá como escenario al histórico teatro Solís.
Los encargados de abrir la noche, a las 20.30, será el cuarteto que integran Ángel Varela Rey (guitarra solista y dirección), Edison Mouriño (violín), Jorge Fonseca (guitarra rítmica), Pablo Arellano (contrabajo). Su recreación del tradicional sonido gitano que impusieron Stephane Grappelli y Django Reinhardt en el Hot Club de Francia, tendrá esta vez el apoyo de un especialista: el acordeonista francés Olivier Coste.
Y a segunda hora, Coste volverá al escenario para tocar junto a los guitarristas Angelo Debarre y Tchavolo Hassan. Una sociedad musical que propone un clima acústico y tradicional, que entronca también con el estilo y swing manouche de Rienhardt, pero también Jo Privat y Gus Viseur. Nombres que sentaron una tradición en la integración tímbrica de la guitarra y el acordeón, creando una fuente entonces novedosa para el jazz.
Este trío francés arma una textura que potencia el lucimiento de cada uno de sus integrantes. Hassan es el encargado de sostener desde la guitarra rítmica los vuelos melódico-armónicos de Coste en el acordeón y la precisión virtuosística de las líneas de Debarre en la guitarra, uno de los nombres más importantes de este estilo en su país.
La carrera de este guitarrista, no muy conocido en nuestro medio, despegó a partir de sus actuaciones regulares en formato de quinteto, en el La Rue Fleury, uno de los emblemáticos cabarets parisinos. Desde allí se fue labrando un nombre en la escena jazzística, por la calidad de su técnica y el carácter de sus interpretaciones. Esto ha motivado a la crítica a elogiosas y entusiastas calificaciones, sobre todo respecto al vértigo que provocan los movimientos de su mano izquierda sobre el diapasón, y la precisión y potencia en el uso de la púa con la derecha.
Beier, a pesar de su juventud, no va a menos. En su carrera ha demostrado no sólo ser un buen cultor del sonido manouche, sino también de otros lenguajes del jazz. Con estas credenciales llegó a tocar en los principales escenarios de su país, y también en lugares consagratorios para cualquier carrera como el Carnegie Hall o el Lincoln Center en EE.UU.
Luego de esta sacudida gitana, el 2° Festival de Jazz de Montevideo continuará el sábado, en la Sala Zitarrosa, con la segunda actuación de Federico Britos, esta vez junto a la Banda Sinfónica Municipal. Una noche dedicada a una especialidad de este violinista uruguayo: las piezas clásicas del género.
Un comienzo a la española
En la noche del miércoles, la sala del Centro Cultural de España recibió al trío D`3, con dos invitados locales: Nico Mora y Fernando Núñez. Fue el concierto inaugural de este 2° Festival de Jazz, en el que se recorrieron los ya conocidos territorios de encuentro entre el flamenco y el jazz. Sus fórmulas armónicas, patrones rítmicos fueron replicados con una frescura casi de entre casa por los D`3. La soltura de Jorge Pardo (saxos y flauta), fue, sin duda, el disparador para que sus socios, José Vázquez en batería y el notable Francis Posé en contrabajo, fueran calentando el set con buenas ideas en la improvisación.