TREINTA Y TRES | MARCO RIVERO
Algunos conductores están identificados, en otros casos sólo la moto. Un solo infractor acumula multas por casi $ 70.000 por no usar casco, exceso de velocidad, ruidos molestos y no respetar los semáforos, entre otras infracciones. Hay una docena de casos similares que la Intendencia de Treinta y Tres resolvió enviar a la Justicia.
Tres carillas acompañan uno de los 12 expedientes que la oficina jurídica de la Intendencia elevará a la Justicia a pedido de la Dirección de Tránsito. Es la extensa lista de infracciones que ha acumulado un motociclista, violador reincidente de las normas de tránsito en apenas dos años. Ese es sólo uno de los casos que ha motivado un cambio de tesitura desde la Intendencia. "Hemos optado por sacar una lista con esos infractores y algunos expedientes ya están prontos para pasar a la Justicia por intermedio de jurídica, que la señora jueza determine qué habría que hacer", señaló el Director de Tránsito, Carlos Antúnez. Estos infractores desoyen las advertencias y las indicaciones de los inspectores y fugan, incluso cuando se ha trabajado en conjunto con la Policía, lo que tiene preocupadas a las autoridades.
El jerarca reconoció que desde la administración preocupa que pueda generarse algún inconveniente y eso también pe-só como motivo para recurrir al Poder Judicial. "Queremos que la Justicia conozca la forma en la que se está trabajando, por si hay algún inconveniente, algún problema, porque esto no es de un día, hace mucho tiempo que viene pasando", sostuvo Antúnez.
IDENTIFICADOS. Dentro de los datos que elevarán desde la dirección de tránsito están los datos del vehículo, matrícula y descripción y en los casos en los que se conoce también los datos del infractor.
"Generalmente tenemos identificados a los conductores, sabemos hasta dónde viven y se incluyen todos esos detalles para que le sea más fácil a la Justicia llevar adelante la investigación", señaló Antúnez, quien vinculó a estas personas a "inconvenientes por los que la gente habitualmente reclama", se refirió a los ruidos molestos y las picadas. "Más o menos son las mismas personas", confió. Este tipo de situaciones se han detectado con relativa facilidad, debido a que todas comienzan por no usar el casco, que es una infracción muy visible, después siguen por el cruce de semáforos en rojo, exceso de velocidad y no respetar las indicaciones de los inspectores. "Son todas infracciones graves", consideró Antúnez.
En algunos casos la acumulación de multas hace que haya personas sancionadas con hasta $ 70.000 y $ 60.000, cifra que Antúnez presume muy por encima de valor de la moto.
El jerarca aclaró que "la normativa establece que no por la deuda, pero sí por la reiteración de faltas, podría llegarse a decomisar el vehículo".
"Retirar a estos conductores irresponsables de la calle" es la primera preocupación, aunque no descartó que en una instancia posterior se pueda ir por el cobro de esas multas.
"En principio aspiramos a la detención y requisa del vehículo", sostuvo Antúnez.