¿Nueva estrategia?

Antonio Gramsci, teórico del comunismo italiano, se apartó de las ideas de Lenin, quien proponía tomar el poder por medio de la violencia. Gramsci, en cambio, dedicó sus más de diez años de cárcel durante el gobierno de Mussolini, a escribir un ensayo en el que replanteó la estrategia para alcanzar el poder.

Gramsci entendió que el violentismo leninista no era lo apropiado en países avanzados como Italia. Sostuvo que el ascenso hacia el poder debía darse gracias a un giro cultural de los intelectuales, universitarios, maestros, artistas, periodistas e hijos de la clase adinerada. El gran teórico sostenía que era a través de esta porción social, que la izquierda tenía que lograr sus metas en Occidente.

Todo esto es oportuno repasarlo, dado que en Uruguay ocurrió algo que lo recuerda. A fines de los años sesenta y comienzos de los setenta, la extrema izquierda, con los tupamaros a la cabeza, aplicó una estrategia leninista: mataron, secuestraron, dinamitaron y realizaron actos terroristas para conquistar el poder. Esto fracasó y lo que lograron fue no sólo la muerte y la prisión de gran parte de ellos sino el repudio popular.

Pero da la impresión que, quizás evocando lo que un día desoyeron, cambiaron de métodos. Porque fue el Che Guevara quien dijo que en Uruguay no correspondía hacer la revolución violenta. Entonces, una forma de gramscismo parece haber sido abrazada. Ha habido un movimiento para reescribir la historia nacional: se impone en las nuevas generaciones una visión de la misma que no tiene relación con la realidad. Se quiere hacer creer, por ejemplo, que los tupamaros se iniciaron como movimiento antidictatorial, cuando en realidad fueron un movimiento antidemocrático. Se hace hincapié en los excesos de la represión y jamás se menciona ninguno de los actos bárbaros cometidos por los que luego fueron reprimidos.

Y es con estos métodos que los violentos de otrora han logrado una nueva imagen que les puede dar excelentes resultados durante la próxima elección nacional.

¿Han cambiado los tupamaros y otros extremistas o han simplemente aplicado las enseñanzas de Gramsci? Ellos no han repudiado su pasado violento, lo cual puede conducir a pesar que mantienen sus ideas de revolucionarios marxistas.

El tiempo nos dirá cómo se van desarrollando los hechos.

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