Si bien "no hubo resultados concretos" y "tampoco se esperaba que hubiera" sí se generó "una especie de espíritu de cuerpo que se había perdido" en cuanto a culminar la Ronda de Doha de liberalización del comercio resumieron fuentes oficiales a El País, respecto de la Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC) que finalizó ayer.
Brasil reiteró sus cuestionamientos a la posición de EE.UU. en la Ronda. El canciller brasileño, Celso Amorim, dijo que el escenario en la OMC "es muy simple", de los 153 miembros de la organización hay 152 que pujan por un acuerdo en la Ronda de Doha, mientras el miembro restante, EE.UU., obstruye el entendimiento, según la agencia Ansa.
Las fuentes oficiales uruguayas indicaron que EE.UU. tiene otras prioridades internas.
"Sigue habiendo diferencias en el número y la dimensión de las cuestiones pendientes para cerrar la Ronda", constató por su parte el director general de OMC, Pascal Lamy según consignó la agencia AFP.
La declaración final del presidente de la Conferencia, el ministro de Finanzas chileno Andrés Velasco, incluyó la propuesta uruguaya de continuar trabajando la semana entrante para definir un programa para los próximos tres meses. En abril se reunirá el grupo de Cairns en Punta del Este.